Biguá Phalacrocorax olivaceus



Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural
Biguá Phalacrocorax olivaceus
Distribución
Es una especie ampliamente distribuida en la Región Neotropical. Se la encuentra desde el sur de Estados Unidos hasta el Cabo de Hornos, en ambientes marinos y de agua dulce.
Dimensiones
Su largo es de alrededor de 73 cm.
Peso
Pesa entre 1 y 1,5 Kg.
Características morfológicas
Es un ave marina buceadora, que se propulsa debajo del agua con sus patas. Es monógamo y procrea en colonias. En tierra es común verlo posado en ramas o rocas, con sus alas extendidas secándose al sol.
Nada con el cuerpo semi-sumergido, a veces con la cabeza bajo el agua. Su vuelo es bajo y recto, con aleteos rápidos.
Comportamiento general
Su plumaje es negro, y posee un cuello y cola largos. Sus ojos son verdes y el pico azulado. Durante la etapa reproductiva posee un jaspeado blanco detrás del ojo y una banda de plumas blancas en el borde de la garganta.
Alimentación
Sus principales presas son peces que se desplazan en cardúmenes cerca de la superficie, como el pejerrey y el róbalo. Captura sus presas en forma individual o en bandadas. Se alimenta principalmente en aguas costeras y de poca profundidad. Realiza buceos de corta duración (18 s en promedio) y permanece en la superficie, entre buceos consecutivos, alrededor de 7 s.
Reproducción
Sus nidos son plataformas construidas con ramas, con una depresión en el centro, generalmente sobre arbustos. Dependiendo de la colonia, la puesta de los huevos puede realizarse en uno o varios periodos del año. En general, ocurre entre octubre y enero. Usualmente pone 3 huevos que son incubados por ambos miembros de la pareja durante aproximadamente 27 días. Luego, ambos padres alimentan a los pichones por alrededor de 11 semanas.
Estado de Conservación
Se estima que a nivel global, su población actual es de aproximadamente 2.000.000 de individuos. La población reproductiva estimada para la costa patagónica es de 1200 parejas. Actualmente el Biguá no se encuentra bajo ningún tipo de explotación que pueda afectar directamente a sus poblaciones. La UICN lo ha categorizado en el año 2008 como de Preocupación menor (LC). Sin embargo, como toda ave marina está expuesta a la contaminación por hidrocarburos, a la captura incidental en artes de pesca y al disturbio ocasionado por el turismo en sus colonias.
Fuente: Aves Marinas y Playeras

Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural

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