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martes, 30 de abril de 2013

Se declara necesaria la Protección del Quetzal: Decretos de 1,895 y 1,897:



Centro de Acción Legal - Ambiental y Social de Guatemala (CALAS)
Se declara necesaria la Protección del Quetzal: Decretos de 1,895 y 1,897:
Dice Jorge Valladares en su Quetzaleida:
“Por referencias de más de un investigador de nuestra historia antigua, sabemos que entre aborígenes era penada con la vida, la muerte de un quetzal, únicamente se permitía cogerle en la trampa para despojarlo de sus plumas y enseguida se le dejaba en libertad”.
“Vinieron después los Conquistadores, quienes, admirados de la singular magnificencia de la reina de las aves americanas hicieron de su soberbio plumaje valioso atributos a los monarcas peninsulares, y desde entonces se dio principio – ante la estupefacción de la raza vncida que consideraba aquel suceso como un deicidio – al exterminio del ave que siglos después sería símbolo de libertad en el escudo de Guatemala”.
“Los hombres de ogaño no han sabido respetar la existencia del Quetzal: malos patriotas y extranjeros ambiciosos han hecho de él un artículo de fácil lucro al extremo que, mientras disecados y envilecidos se exhiben miles de ejemplares en salones y bazares, nuestros bosques ya sólo muy tarde en tarde contemplan la presencia viva de su genio tutelar”. “Sin embargo un Gobernante de alta cultura y que dejó innegables pruebas, de su amor a Guatemala –nombramos al General José Maria Reyna Barrios – quiso contener los avances de esa inicua persecución y con tal propósito dictó los acuerdos que se detallan más adelante para que los guatemaltecos todos y extranjeros consecuentes que con nosotros viven, unan el lírico homenaje de los poetas, su veneración al ave que constituye el más preclaro orgullo de nuestro suelo” (1).
La protección del ave nacional EL QUETZAL (Pharomachurus mocinno) adquiere gran valor desde 1895 con la emisión de los siguientes acuerdos por el General Reyna Barrios.
Cobán 13 de diciembre de 1895.
Atendiendo a que la caza del Quetzal en los distintos puntos del país donde esa hermosa ave se produce y muy especialmente en ese departamento, amenaza extinguir por completo la especie lo cual sería un extremo sensible no solo por su belleza peculiar de la expresada ave, sino porque simboliza la libertad de la Patria, el Presidente de la República,
ACUERDA
Prohibir en lo absoluto la caza del Quetzal bajo la pena de $.600 (*) de multa o seis meses de prisión al infractor. (**)
(*) $.600 – Q.10.00 según el cambio de moneda.
(**) Multa multiplicada por veinte, Decreto legislativo número 1196 tomo 41. (2)
Comuníquese,
REYNA BARRIOS
Por ausencia del Secretario del Ramo el de la Guerra:
P. Morales. Programa de Información Estratégica (PIE-CALAS)
1

lunes, 29 de abril de 2013

Origen y evolución de las aves.



Origen y evolución de las aves.
Existen dos posibles teorías que pueden llegar a explicar el proceso de dipedismo al vuelo:
1. Sugiere que un grupo de Reptiles bípedos desarrolló el hábito de aletear los miembros anteriores hacia arriba y abajo cuando corrían (parecido a como aletean las gallinas cuando corren). El “levantamiento” más ínfimo logrado por este aleteo fue una ventaja, permitiendo saltos cada vez más largos. Es probable que estos saltos cada vez fuesen mayores, permitiendo establecer finalmente el vuelo.
2. Esta segunda teoría es la mejor apoyada por la evidencia: el Ave-Reptil ancestral era un animal arvícola que desarrolló miembros anteriores especiales, como ayuda para saltar de rama en rama. Los registros fósiles de las formas intermedias entre los Reptiles y las Aves son escasos. Sin embargo, el Archaeopteryx descubierto en Baviera, arrojó luz a la teoría, haciéndola más válida que la primera.
Actualmente, el origen de las Aves sigue siendo un misterio. A pesar de la existencia de numerosas teorías, ninguna de ellas responde absolutamente a todas las incógnitas que se han planteado a lo largo de los años debido a la falta de pruebas (principalmente fósiles), que ayuden a crear un “hilo argumental” sobre la historia, evolución y origen de estos animales.
Fuente: Orígen y evolución de las aves.pdf

viernes, 26 de abril de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres



Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin
David F. DeSante Borja Milá
Prólogo
La creciente atención recibida por los posibles decrementos en poblaciones de aves terrestres principalmente paseriformes y grupos similares hace necesario el desarrollo inmediato de metodologías y programas específicos para el monitoreo de sus poblaciones. Este manual es producto de la experiencia colectiva de los autores en la operación de estaciones de monitoreo de aves terrestres en áreas templadas de
Norteamérica. Se presenta aquí una recopilación de métodos adecuados para la estimación de índices de abundancia, parámetros demográficos y estado general de la mayoría de especies de aves terrestres en una amplia variedad de hábitats, desde la tundra y el páramo hasta los bosques tropicales y templados. Especies poco comunes o de hábitos inusuales harán necesarias algunas modificaciones. Se pretende que el presente manual resulte de utilidad a biólogos, manejadores de recursos naturales, técnicos de campo y otros investigadores de las Américas.
En primer lugar se propone una serie de prioridades para la selección de métodos y la ubicación apropiada de una estación de monitoreo. A continuación se describen las actividades generales que determinarán qué especies pueden ser estudiadas así como los métodos adecuados para el establecimiento y mantenimiento de parcelas de estudio, la elaboración de un diario de campo y la capacitación de personal. Se describen con detalle dos métodos de muestreo para la obtención de datos demográficos, uno basado en el uso de redes de niebla y el otro en el monitoreo de nidos durante el periodo de reproducción. Ambos métodos se llevan a cabo en intervalos regulares a lo largo de la temporada reproductora y están descritos en suficiente detalle como para que una persona debidamente entrenada pueda desarrollarlos con éxito.
Asimismo, se presentan cuatro técnicas de censado para la estimación de índices de abundancia y tendencias poblacionales, las cuales incluyen conteos por puntos de radio fijo, mapeo de parcelas, transecto en franjas y áreas de búsqueda intensiva. Por último, el manual proporciona técnicas de evaluación del hábitat, medición de las condiciones meteorológicas, y marcaje de aves con anillosde colores. Consejos prácticos para la obtención del material necesario, así como referencias bibliográficas pertinentes, acompañan la información sobre cada uno de los métodos expuestos.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin
David F. DeSante Borja Milá

jueves, 25 de abril de 2013

Aves rapaces diurnas de Colombia



Aves rapaces diurnas de Colombia
Más recientemente, Thiollay (1991) analizó la distribución altitudinal y el estado de conservación de las rapaces en Nariño, al igual que Salaman (1993) quien estudió la comunidad de rapaces de este mismo departamento, aportando nueva información sobre algunas especies endémicas o muy poco conocidas como Micrastur plumbeus y M. ruficollis (Salaman 1996). Por otro lado, Álvarez-López y Kattan (1995) analizan el estado de conservación de las rapaces del valle medio del Cauca, dando cuenta de la extinción local de seis de ellas. A finales de esa década, Strewe (1999) escribió algunas observaciones sobre la distribución y anidación del águila real de montaña (Oroaetus isidori) en Nariño.
En cuanto al registro sistemático de aves rapaces migratorias en Colombia se ha realizado el monitoreo de las mismas en varias localidades de Antioquia desde mediados de los 90 (Márquez 1997 y Bechard et al, 1998) hasta la fecha (Colorado 2005), arrojando como dato importante el registro visual de una nueva especie para Colombia: Buteo jamaicensis (Castaño y Colorado 2002), la cual sin embargo no se incluye en este libro por falta de evidencias físicas que respalden dicho hallazgo.
Igualmente, Bechard y Márquez (2000) estudiaron la mortalidad de águilas pescadoras en granjas píscicolas de Colombia alzando una voz de alarma sobre el impacto de dicha actividad sobre las poblaciones de esta especie, a lo cual siguió un estudio regional en el ámbito latinoamericano (López-Arévalo et al 2003) el cual arrojó como resultado que Colombia es el país donde se elimina el mayor número de águilas pescadoras para evitar las pérdidas ocasionadas por esta ave en las granjas piscícolas. Actualmente se estudian los métodos para proteger los estanques piscícolas de las águilas pescadoras para evitar que esta especie sea aniquilada por los piscicultores.
En lo corrido de este siglo, se ha realizado el inventario y caracterización de la comunidad de aves rapaces en el valle del Cauca (Márquez 2000), al igual que la rehabilitación, liberación y monitoreo vía satélite de dos águilas harpías, lo cual ha quedado consignado en el video «Manso y Sinú otra oportunidad para el águila arpía» (Humboldt 2003). Adicionalmente se ha elaborado un manual para el manejo de rapaces en cautiverio (Márquez 2001) y otro para el manejo del águila de páramo (Geranoaetus melanoleucus) (Márquez 2004).
Con todo lo anterior, la investigación y literatura existente sobre las aves rapaces de Colombia es muy poca, y existen aún grandes vacíos de información básica sobre su biología y ecología. Para citar algunos ejemplos, la biología y comportamiento reproductivo de los halcones de selva (Micrastur plumbeus, M. gilvicollis, M. mirandollei y M. bucleyi) es prácticamente desconocida al igual que la de algunos gavilanes del género Accipiter (A. poliogaster, A. collaris, A. ventralis). Desde esta perspectiva, el conocimiento de este segmento de la avifauna colombiana se encuentra en proceso de gestación, y que decir de la información existente sobre el estado de conservación de las poblaciones o comunidades de aves rapaces.
El presente libro se compone de cinco capítulos, en el primero de ellos se hace un repaso general de la evolución y sistemática de las diferentes familias de aves rapaces, se revisan sus registros fósiles, las diferentes tentativas de clasificación que se han hecho para el orden Falconiformes y se dan algunos indicios de la historia, relaciones evolutivas y ancestros de las aves rapaces colombianas. En el segundo capítulo, se presenta una revisión de los especimenes de Falconiformes en colecciones biológicas de Colombia y el mundo y se analiza si el material presente en ellas es un reflejo de la diversidad de rapaces de Colombia, si los esfuerzos de colecta para las diferentes regiones del país son homogéneos y qué zonas de nuestra geografía son las que requieren de mayor esfuerzo por parte de los investigadores para llenar los vacíos de información actuales. Igualmente, a partir de los datos existentes se realiza una breve introducción a la biogeografía de las rapaces colombianas, se analizan sus preferencias de hábitat y sus rangos altitudinales.
En el capítulo tercero, concerniente a la conservación se destaca la alta diversidad de aves rapaces en Colombia tanto a escala regional como global, se resaltan las especies que actualmente sufren algún grado de amenaza y se analizan los principales tensores que están afectando y disminuyendo las poblaciones de rapaces (perdida de hábitat, cacería, pesticidas, etc). Además se hace un llamado de atención acerca de la ausencia de información básica necesaria para emprender acciones de conservación o manejo en este grupo. También se muestra el potencial de las aves rapaces como especies bandera para la conservación y por último se da un ejemplo de análisis de vulnerabilidad para el águila arpía a partir de SIG para denotar cómo las grandes águilas de selva con grandes rangos de acción y bajas densidades poblacionales, son extremadamente sensibles a la pérdida o alteración de su hábitat.
Fuente: Aves rapaces diurnas de Colombia
COLOMBIA, DIVERSA POR NATURALEZA
César Márquez
Marc Bechard
Fernando Gast
Víctor Hugo Vanegas
Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt
© Instituto de Investigación de Recursos Biológicos
Alexander von Humboldt
2005

miércoles, 24 de abril de 2013

LAS AVES Y SUS SONIDOS


  

Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves
LAS AVES Y SUS SONIDOS
Originariamente, las primeras aves vivían en ambientes forestales, eran diurnas y estaban adaptadas para moverse entre la vegetación. Así se adivina en el Archaeopteryx, ave fósil de finales del jurásico (hace unos miles de años), si nos fijamos en la medida de los ojos y en la presencia de garras en el margen anterior de las alas. De hecho, la mayoría de especies actuales son también forestales.
Este tipo de vida requiere una buena apreciación espacial del entorno, y el sentido más apropiado para proporcionarla es la vista, y es de dominio público que las aves tienen (casi sin excepción) una vista excelente. Paradójicamente, el mismo ambiente que propicia una buena vista también impone restricciones importantes para su uso. Cuanto más espeso es el medio forestal, más recortada queda la visibilidad, de manera que el sonido se convierte en una herramienta muy práctica para la comunicación entre los diferentes individuos. No es casualidad, pues, que muchos de los mejores cantores sean especies de bosque (ruiseñor, mirlo, etcétera).
La voz como método para mantener el contacto entre individuos gregarios, con la finalidad de evitar la dispersión de una bandada, resulta insustituible cuando el grupo vuela de noche, momento en el que no pueden fiarse de la vista. Esta no es una situación nada infrecuente, dado que muchas especies diurnas (mosquiteros, zarceros, currucas…) migran durante la noche. Para los individuos jóvenes que hacen el viaje por primera vez sin experiencia previa es especialmente importante mantenerse en grupo.
En medios muy abiertos que no limiten la visibilidad, como el mar o los subdesiertos, encontramos una buena cantidad de especies bastante silenciosas: somormujos, pardelas, avutardas… El caso de las pardelas (ver figura 1) y de las aves de tormenta (familias Procellariidae e Hydrobatidae, respectivamente) es muy ilustrativo, dado que mientras viven en el mar son diurnas y casi siempre silenciosas, pero entran y salen de los refugios donde nidifican sobre todo de noche, y entonces resultan bastante ruidosas.
Fuente: Universidad Tecnológica OTEIMA
Maestría en Docencia Superior
Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves

martes, 23 de abril de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres


Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin
David F. DeSante Borja Milá
Prólogo
La creciente atención recibida por los posibles decrementos en poblaciones de aves terrestres principalmente paseriformes y grupos similares hace necesario el desarrollo inmediato de metodologías y programas específicos para el monitoreo de sus poblaciones. Este manual es producto de la experiencia colectiva de los autores en la operación de estaciones de monitoreo de aves terrestres en áreas templadas de
Norteamérica. Se presenta aquí una recopilación de métodos adecuados para la estimación de índices de abundancia, parámetros demográficos y estado general de la mayoría de especies de aves terrestres en una amplia variedad de hábitats, desde la tundra y el páramo hasta los bosques tropicales y templados. Especies poco comunes o de hábitos inusuales harán necesarias algunas modificaciones. Se pretende que el presente manual resulte de utilidad a biólogos, manejadores de recursos naturales, técnicos de campo y otros investigadores de las Américas.
En primer lugar se propone una serie de prioridades para la selección de métodos y la ubicación apropiada de una estación de monitoreo. A continuación se describen las actividades generales que determinarán qué especies pueden ser estudiadas así como los métodos adecuados para el establecimiento y mantenimiento de parcelas de estudio, la elaboración de un diario de campo y la capacitación de personal. Se describen con detalle dos métodos de muestreo para la obtención de datos demográficos, uno basado en el uso de redes de niebla y el otro en el monitoreo de nidos durante el periodo de reproducción. Ambos métodos se llevan a cabo en intervalos regulares a lo largo de la temporada reproductora y están descritos en suficiente detalle como para que una persona debidamente entrenada pueda desarrollarlos con éxito.
Asimismo, se presentan cuatro técnicas de censado para la estimación de índices de abundancia y tendencias poblacionales, las cuales incluyen conteos por puntos de radio fijo, mapeo de parcelas, transecto en franjas y áreas de búsqueda intensiva. Por último, el manual proporciona técnicas de evaluación del hábitat, medición de las condiciones meteorológicas, y marcaje de aves con anillosde colores. Consejos prácticos para la obtención del material necesario, así como referencias bibliográficas pertinentes, acompañan la información sobre cada uno de los métodos expuestos.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin
David F. DeSante Borja Milá

lunes, 22 de abril de 2013

Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia - Introducción



Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia
Introducción
Colombia se halla ubicada en la esquina noroccidental de Suramérica.
Su porción continental se encuentra entre los 12º 26’ 46’’ latitud norte y los 4º 13’ 30’’ latitud sur, y entre 66º 50’ 54’’ y 79º 02’ 33’’ longitud oeste, dentro de la franja intertropical. El territorio colombiano ocupa una superficie de 1.141.748 km2 continentales y 930.000 km2 marinos.
Limita al norte con el mar Caribe, por el oriente con Venezuela y Brasil, por el sur con Perú y Ecuador y por el occidente con el Océano Pacífico y Panamá (IGAC 1992, Arango y Lagos 1998).
El país tiene una topografía compleja dominada por los Andes, que atraviesan el territorio de sur a norte. La mitad oriental del país es predominante plana y la mitad occidental es topográficamente más compleja, pues incluye tanto las llanuras caribe y pacífica como la región andina. Los Andes colombianos están conformados por tres cadenas montañosas que corren en sentido más o menos paralelo de norte a sur: la cordillera Occidental, la Central y la Oriental, separadas por los profundos y amplios valles de los ríos Magdalena y Cauca. La cordillera Occidental tiene una altura media de unos 2000 m, mientras que las cordilleras Central y Oriental tienen alturas medias superiores a los 3000 m, y alcanzan elevaciones de más de 5000 m en sus partes más altas. Estas tres cordilleras se unen en un solo macizo al suroccidente del país, cerca de la frontera con Ecuador. Al norte de los Andes, en la llanura del Caribe, se encuentran la Sierra Nevada de Santa Marta, que alcanza una altitud de 5775 m; al nororiente de los Andes, hacia la frontera con Venezuela, se encuentra la cuenca del río Catatumbo, que drena hacia el golfo de Venezuela; en el occidente del país, en la frontera con Panamá, se encuentran la serranía del Darién y el cerro Pirre, los cuales continúan hacia el sur en la serranía del Baudó. La mitad suroriental del país se divide en dos regiones: la Orinoquia en la cual predominan las planicies con formaciones de sabanas y la Amazonia en la cual predominan las planicies cubiertas por formaciones selváticas. En la Orinoquia y la Amazonia se encuentran algunos sistemas montañosos de poca o mediana elevación (pertenecientes al Escudo de las Guayanas), entre los que se destacan las serranías de La Macarena y Chiribiquete (Hilty y Brown 1986, Rangel 1995, Chaves y Arango 1998). En el mar Caribe, el país cuenta con 1600 km de costa y en el océano Pacífico con 1300 km, en donde se encuentra una gran diversidad de ecosistemas marinos y costeros como los arrecifes coralinos, manglares y bosques de transición, sistemas de playas y acantilados, estuarios, deltas y lagunas costeras, lechos de pastos marinos o praderas de fanerógamas y fondos blancos sedimentarios. Entre estos ecosistemas se destacan los bosques de manglar y los arrecifes coralinos, por su alta productividad y diversidad de especies (INVEMAR 2001). La complejidad climática y topográfica del país determina sus grandes regiones naturales: caribe, pacífica, andina, orinoquia, amazonia, oceánica caribe y oceánica pacífica (Hilty y Brown 1986; Chaves y Arango 1998).
En este territorio se encuentra un 10% de la biodiversidad mundial a nivel de especies. Se estima que en el país existen aproximadamente 26.000 especies de plantas vasculares, 1762 aves, 583 anfibios, 506 reptiles y 454 mamíferos (Stotz et al. 1996, Chaves y Arango 1998, Fandiño y Ferreira 1998, Andrade 2001). Entre los grupos mejor estudiados de insectos existen 3019 especies conocidas de mariposas diurnas (Andrade 2001) y 4800 especies de himenópteros (Fernández 2000). En cuanto a los ambientes marinos se estimas aproximadamente 1900 especies de peces, 970 de crustáceos (Acero y Campos com. pers. 2002); 2200 de moluscos, 150 de corales, 290 deequinodermos (Díaz, Reyes, Benavides y Borrero com. pers. 2002).
La avifauna colombiana es la más diversa del mundo y representa aproximadamente el 19% de las especies de aves del mundo (Hernández– Camacho 1993). En 1996 se conocían 1762 especies de aves en Colombia (Stotz et al. 1996), este número ha aumentado gracias al descubrimiento deespecies previamente desconocidas (e.g., Cuervo et al. 2001), el hallazgo de especies cuya presencia no estaba documentada en el país y la división de formas previamente consideradas como coespecíficas. Del conjunto de las especies conocidas en Colombia 66 son endémicas, es decir, su distribución geográfica está totalmente confinada a Colombia, y 96 se consideran casi endémicas por tener la mayor parte de su distribución dentro del territorio nacional (Stiles 1998). La gran riqueza ornitológica colombiana constituye un patrimonio biológico invaluable que debe ser conservado para beneficio de las generaciones actuales y futuras. Sin lugar a dudas las aves constituyen el grupo biológico mejor conocido y el cual recibe la mayor atención popular comparado con cualquier otro grupo zoológico o botánico. Esto hace de las aves sujetos ideales para estimular el interés ciudadano hacia la conservación de la biodiversidad. De hecho, el establecimiento del primer parque nacional natural del país (Cueva de los Guácharos) y la adquisición de las primeras reservas naturales privadas por parte de organizaciones no gubernamentales (La Planada y Acaime) fue motivada por sus avifaunas. La apreciación de las aves en Colombia no solo tiene un gran valor desde el punto de vista ecológico, científico o educativo sino que tiene un gran potencial económico, si se tiene en cuenta que en países como Costa Rica el turismo ornitológico internacional constituye una de las principales fuentes de divisas.
Fuente: a) Renjifo, L. M., A. M. Franco-Maya, J. D. Amaya-Espinel, G. H. Kattan y B. López-Lanús
(eds.). 2002. Libro rojo de aves de Colombia. Serie Libros Rojos de Especies Amenazadas
de Colombia . Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt
y Ministerio del Medio Ambiente. Bogotá, Colombia.

domingo, 21 de abril de 2013

Orígen y evolución de las aves.



Origen y evolución de las aves.
La investigación científica sobre el origen de las Aves comenzó en 1861 en Baviera (Alemania) tras el descubrimiento por parte del investigador Christian E. von Meyer de un fósil de un cráneo semejante al de las Aves modernas, cuya cabeza tenía una mandíbula en forma de pico con dientes situados dentro de los alveolos mandibulares. Este fósil fue identificado con el nombre de “Archaeopteryx Lithográphica”, que significa “ala antigua grabada en piedra” y vivió hace 150 millones de años. Este Archaeopteryx es un fósil transicional, con características claramente intermedias entre las de los Reptiles modernos y las Aves. Es más, uno de los principales motivos por los que no fue clasificado como un reptil fue porque presentaba plumas.
Además, hay que destacar a grupo de los “Arcosaurus”, un grupo de Reptiles pertenecientes al período Mesozoico. El científico Heilamann los llamó también “Tecodontos” y planteó que éstos pertenecían a un grado de Reptiles muy primitivo y que las Aves que conocemos hoy día evolucionaron en su totalidad de ellos.
Cuando todos los individuos han evolucionado de una misma especie y constan de característicasuniformes, se dice que tienen un origen “monofilético”. Huxley, en 1868, fue el primero que propuso relación evolutiva entre Aves y Dinosaurios. Las conclusiones de Huxley fueron aceptadas por muchos biólogos, mientras otros, argumentaban que las similitudes eran debidas a convergencia evolutiva. La hipótesis 'tecodontos' fue duramente cuestionada después del descubrimiento en 1964 de un nuevo Dinosaurio terópodo en Montana. En 1969, este Dinosaurio fue descrito y nombrado Deinonychus por John Ostrom de la Universidad de Yale. La cladística es un método de ordenamiento de especies basado estrictamente en sus relaciones evolutivas, usando un análisis estadístico de sus características anatómicas. En la década de 1980 la metodología cladística fue aplicada a la filogenia de Dinosaurios por primera, mostrando inequívocamente que las Aves eran un grupo derivado de Dinosaurios Terápodos.
Cabe destacar que en 1990 en Liaoning (China) se encontró un pequeño fósil de ave del tamaño de un gorrión que vivió aproximadamente unos 10 o 15 millones de años después del Arcosaurus. Su cola y sus alas eran enormemente parecidas a las de las aves actuales aunque conservaban algunos elementos reptilianos como las costillas y la pelvis. Estos fósiles destacaron especialmente por lo bien preservados que estaban en las formaciones geológicas donde se encontraron, pertenecientes al Cretácico. En 1996, paleontólogos chinos describieron Sinosauropteryx como un nuevo género de Ave, el que provenía de la formación Yixian, pero este animal fue rápidamente reconocido como un Dinosaurio Terópodo con relación cercana a Compsognathus. Sorprendentemente, su cuerpo estaba cubierto de largas estructuras filamentosas. Éstas eran 'protoplumas' dudosas y consideradas como homólogas de las más avanzadas plumas de las Aves, aunque algunos científicos cuestionario esto. Las "protoplumas" se han encontrado en una gran variedad de Terópodos en Yixian y los descubrimientos de Dinosaurios extremadamente parecidos a Aves, así como Aves primitivas parecidas a Dinosaurios, han cerrado casi completamente el vacío morfológico entre Terópodos y Aves. Sin duda alguna, la principal diferencia que se nos puede ocurrir entre Aves y Reptiles, aparte de que unos presentan plumas y pico y los otros no, es la capacidad de vuelo de las Aves.
Fuente: origenyevoluciondelasaves.pdf

Los picos de las aves




Los picos de las aves

Aquí puedes ver reunidas algunas aves que tienen picos típicos, que sirven como ejemplo de adaptación a los hábitos alimenticios de cada animal.
No están todos los picos, pero sí los más llamativos. Casi todas estas aves son fáciles de encontrar en nuestro entorno o de ver en documentales.
LORO. Aparecen en aves que comen semillas y frutos secos.
Así es el pico de los loros y los pericos.
GARZA. Pico fino pero fuerte, que es frecuente en aves pescadoras.
CUERVO. Pico de tamaño grande, muy fuerte, y de una forma que lo hace polivalente. Propio de aves omnívoras.
VENCEJO. Pico minúsculo pero anchísimo. Cuando lo abre aparece una gran boca. Propio de las
aves que cazan pequeños insectos a vuelo.
PÁJARO CARPINTERO. Pico recto, delgado y de tamaño medio.
Propio de las aves que buscan pequeños insectos en agujeros y grietas. Es tan fuerte que puede
usarlo para agujerear troncos.
COLIBRÍ. Pico largo y puntiagudo, propio de las aves que absorben
el néctar de las flores para alimentarse.
LECHUZA. Pico corto, fuerte y curvo. Cazan pequeños vertebrados y se los tragan enteros.
GORRIÓN. Pico cónico, corto y robusto. Muy apropiado para comer semillas.
ÁGUILA. Pico muy fuerte. La parte superior es de mayor tamaño que la inferior y está curvada hacia abajo. Es propio de aves carnívoras que desgarran la carne de otros animales.
GALLO. Pico corto y grueso, propio de aves que buscan su alimento
removiendo o picoteando en la tierra.
GAVIOTA. Pico muy fuerte, abombado en la punta y no demasiado largo. Es típico de aves omnívoras con cierta preferencia por la carne.
PATO. Pico aplanado y ancho. Lo poseen las aves que filtran el fango o que comen hierbas.
Fuente: Grupo Santillana - CIENCIAS A - AMPLIACIÓN

El pingüino adelaida

Pygoscelis adeliae El pingüino adelaida (Pygoscelis adeliae) es, junto con el pingüino emperador, una de las dos únicas especies de pin...