Cormorán Imperial Phalacrocorax atriceps


Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural
Cormorán Imperial
Phalacrocorax atriceps
Distribución
Esta especie se distribuye en la costa Argentina entre Punta León (Chubut) y el Canal de Beagle. También en la Isla Victoria (Lago Nahuel Huapi, Bariloche), Islas Malvinas, Antártida e islas Subantárticas. En Chile se la encuentra en la isla de Chiloé.
Dimensiones
Mide aproximadamente 75 cm de largo.
Peso
Pesa alrededor de 2,2 Kg.
Características morfológicas
Existen dos subespecies: Ph. atriceps atriceps y Ph. atriceps albiventer. En las dos, el plumaje dorsal es negro y el ventral, incluídos la garganta y el cuello, es blanco. Se diferencian en que las manchas blancas del costado de la cabeza son más grandes en Ph. atriceps atriceps, llegando hasta los ojos. Esta subespecie también presenta una mancha blanca en el dorso. Ambas poseen una cresta sobre la cabeza y una carúncula amarilla (engrosamiento de la piel) sobre el pico. Los ojos son pardos rodeados por un anillo azul. El pico es gris parduzco y las patas color piel. Durante el invierno, la cresta se hace menos evidente y la carúncula y los anillos oculares son de color apagado. El plumaje de los juveniles es pardo grisáceo y no poseen cresta ni carúncula.
Comportamiento general
Es un ave marina buceadora, que se propulsa debajo del agua con sus patas. Es monógamo y procrea en grandes colonias, de hasta 5000 parejas. Al terminar la etapa reproductiva abandona la colonia y se dispersa, habiéndose identificado individuos en las costas de Uruguay. Es común observarlos en grandes grupos durante el invierno, en sitios de la costa que utilizan como dormideros. Su vuelo es recto, con aleteos rápidos. “Corren” sobre el agua antes de levantar vuelo.
Alimentación
Es una especie prácticamente piscívora, aunque también se alimenta de invertebrados como gusanos marinos, crustáceos y cefalópodos. A diferencia del Cormorán Cuello Negro, esta especie consume una mayor proporción de peces pelágicos como anchoita, merluza y pejerrey. Se alimenta tanto en zonas costeras de poca profundidad como en aguas profundas (aproximadamente 70 m) y alejadas de la costa.
Durante la temporada reproductiva realiza entre uno y dos viajes de alimentación por día, en los cuales bucea ininterrumpidamente. La duración promedio de los buceos es de 100 s y la de los intervalos de recuperación en superficie es de 163 s.
Reproducción
Sus colonias se ubican en zonas costeras o islas con poca pendiente. Muchas veces reproduce junto al Cormorán Cuello Negro. Construye su nido sobre los restos del nido utilizado en la temporada anterior, al que acondiciona con plumas, algas y ramas de arbustos que cementa con su propio guano. La puesta se inicia entre mediados de octubre y fines de noviembre, aunque pueden registrarse puestas en diciembre en las colonias ubicadas en el sur de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Cada pareja pone entre 2 y 3 huevos, que incuba durante 28 días. Ambos miembros de la pareja alternan periodos de alimentación en el mar con periodos de cuidado del nido. Los pichones se independizan de sus padres a los 90 días de nacer. Es común ver durante este periodo agrupaciones de juveniles en la playa aguardando la llegada de sus padres con alimento.
Estado de Conservación
Actualmente los cormoranes patagónicos no se encuentran bajo ningún tipo de explotación sistemática que pueda afectar directamente a sus poblaciones. Sin embargo, el Cormorán Imperial ha sido el principal productor de guano de la Patagonia. Esta actividad, que ha tenido efectos negativos en algunas colonias de Chubut, aún se realiza en forma manual y discontinua en unas pocas colonias, aunque con normativas adecuadas y sin efecto aparente sobre las poblaciones. Por sus hábitos buceadores es común la mortalidad incidental en la pesquería de langostino y merluza. También es importante el impacto de la contaminación por hidrocarburos y el efecto de los disturbios ocasionados por la actividad turística en sus colonias. La misma ocasiona el abandono de los nidos y la consecuente predación de los huevos por otras aves como la Gaviota Cocinera. Debido a que no se han registrado cambios importantes en su tamaño poblacional a nivel global, esta especie ha sido categorizada por la UICN en el año 2008 como de Preocupación menor (LC).
Fuente: Aves Marinas y Playeras

Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural

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