lunes, 12 de agosto de 2013

Aves Marinas y Playeras Los problemas de conservación

Aves Marinas y Playeras
Los problemas de conservación que enfrentan las aves playeras no son muy diferentes a los de otras aves: degradación de hábitat, desarrollo costero, y muchos otros relacionados con el crecimiento de la población humana. De particular preocupación son las especies que reproducen en playas, donde son continuamente molestadas por el desarrollo de actividades recreativas. Incluso la basura que dejan los visitantes en la playa puede atraer a predadores de estas aves. A pesar de que muchas especies poseen grandes poblaciones, se trata de animales muy vulnerables por su comportamiento gregario. Durante la migración en la etapa no reproductiva estas aves utilizan sitios de alimentación en playas específicas, donde se congregan de a miles. El disturbio ocasionado por los turistas en las playas hace que estos individuos no puedan alimentarse, recuperar la energía gastada en el viaje, y seguir la migración hacia los sitios de reproducción.
Esto se traduce en una disminución poblacional a corto plazo. Las pesquerías costeras y artesanales también afectan a estas aves al alterar el ambiente de alimentación y disminuir la disponibilidad de presas. El desarrollo urbano en las costas y la contaminación marina son dos factores importantes que condicionan la distribución y abundancia de las aves playeras, causando la pérdida de su hábitat.

  

Pingüino Penacho Amarillo - Eudyptes chrysocome
Distribución
El Pingüino Penacho Amarillo se encuentra ampliamente distribuido en islas de los océanos australes y en islas subantárticas. En la costa Argentina nidifica en Isla Pingüino (Santa Cruz), en la Isla de los Estados (Tierra del Fuego) y en Islas Malvinas.
Dimensiones
Los adultos miden 40 cm de alto.
Peso
Los adultos pesan entre 2 y 4 Kg.
Características morfológicas
Es relativamente pequeño y rechoncho. Es negro en el dorso y blanco en su zona ventral. En la cabeza presenta una capucha negra con cejas doradas que forman un penacho de largas plumas amarillas. Su pico es anaranjado-rojizo y termina en un gancho pronunciado.
Comportamiento general
Forma colonias en islas rocosas y empinadas. Puede trepar costas escarpadas ya que los dedos de las patas son flexibles para aferrarse a superficies rocosas. Salta desde la cresta de las olas para llegar a tierra y sube las pendientes avanzando con pequeños saltos.
Alimentación
Se alimenta principalmente de peces, crustáceos y cefalópodos del macrozooplancton: calamares, calamaretes, pulpo colorado y larvas y juveniles de peces como sardina fueguina o bacalao austral. Durante la incubación de los huevos y la crianza de los pichones, ambos miembros de la pareja intercambian periodos de alimentación en el mar con periodos de cuidado del nido de hasta 15 días de duración. En los primeros 20 días de vida del pichón, sólo la hembra lo alimenta, realizando viajes diarios de hasta 48 hs. Los machos pueden recorrer unos 800 km para alcanzar su alimento, mientras que las hembras realizan viajes más cortos, hasta una distancia de 360 km. Realizan buceos a profundidades promedio de 25 m, con duraciones de 70 s en los machos y 60 s en las hembras.
Reproducción
En Isla de los Estados el ciclo reproductivo comienza a fines de septiembre o principios de octubre, con la llegada de los machos a la colonia, continuando con el arribo de las hembras unos días más tarde. El Pingüino Penacho Amarillo presenta una alta fidelidad al nido y a la pareja.
Su nido es una depresión en el suelo, forrada de hierbas y piedras. La puesta de huevos se realiza a fin de octubre (2 huevos por nido), aunque generalmente un solo pichón sobrevive y la eclosión ocurre a fines de noviembre. Los pichones son inicialmente alimentados sólo por sus madres y a medida que crecen, los padres también realizan viajes para conseguir alimento. Mientras ambos padres se encuentran en el mar, los pichones se agrupan en “guarderías” en la playa. Alrededor de los 50 días de vida los pichones mudan para adquirir su primer plumaje juvenil. A fines de enero los adultos comienzan sus viajes de alimentación previos a la muda, que ocurrirá a fines de febrero. En marzo, los adultos dejan la colonia y comienzan su dispersión post reproductiva. La colonia de Isla Pingüino comienza su ciclo reproductivo un mes más tarde que la colonia de Isla de los Estados.
Estado de Conservación
Las principales amenazas para estas aves marinas son: la sobrepesca, la captura incidental en artes de pesca, la contaminación (especialmente por derrames de petróleo) y los disturbios ocasionados por el turismo. En el caso del Pingüino Penacho Amarillo, no existen muchos estudios acerca de cómo son afectados por estos factores. La evidencia de mortalidad incidental en pesquerías es muy fragmentaria, sólo se conocen algunos reportes de capturas en barcos de calamar. Es probable que sus hábitos alimenticios lo hagan poco proclive a ser víctima de mortalidad en pesquerías industriales. Por otro lado, en Isla Pingüino, el Pingüino Penacho Amarillo está sujeto a la actividad turística, si bien las visitas se hacen en forma controlada, el número de visitantes se ha incrementado en los últimos años. En Isla de los Estados, animales introducidos como la cabra y el ciervo colorado pisotean los pastizales costeros, modificando el hábitat de nidificación de los pingüinos. La alta dependencia de los pingüinos por estos pastizales podría hacerlos vulnerables. La UICN lo ha clasificado en el año 2008 como Vulnerable (VU). Esto se debe a que su población mundial ha disminuido un 30% en los últimos treinta años.
Fuente: Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural


viernes, 9 de agosto de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres Prioridad IV.


Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
Prioridad IV. Censos por puntos alejados de carreteras. Como cuarta prioridad recomendamos que la estación incorpore conteos por puntos organizados en intervalos de aproximadamente 100 puntos en áreas alejadas de la red vial y no cubiertas por los conteos desde carreteras descritos anteriormente. Cada intervalo de 100 puntos requerirá un máximo de 10 días-persona durante el mismo periodo que los censos desde carreteras, suponiendo que se puedan cubrir 10 puntos cada día utilizando senderos o a campo traviesa.
Prioridad V. Trabajo adicional. Cuando los recursos lo permitan, se recomienda que la estación aumente sus esfuerzos siguiendo el orden de prioridades aquí establecido. Sin embargo, las condiciones locales, diversidad de hábitats, la duración de la temporada y la consulta con bioestadistas, modificarán el orden y la magnitud del trabajo adicional a realizar en cada estación.
Así mismo, según los intereses de los investigadores, la estación podrá incorporar estudios adicionales no cubiertos en el presente manual.
Ubicación de una estación de monitoreo
Una estación de monitoreo debe ubicarse en un hábitat representativo de la zona, o bien en un área de especial interés. La estación puede abarcar varios tipos de hábitat, algunos de los cuales contarán con mayores densidades de aves que otros. Debido a la posibilidad de que los parámetros poblacionales y demográficos derivados sean altamente sensibles a cambios sucesionales de la vegetación, las estaciones no deberán situarse en hábitats demasiado jóvenes. Sin embargo, el uso de un hábitat joven es aceptable si éste se mantiene en un estadio sucesional bajo debido a técnicas de manejo activas en la zona (tala forestal, agricultura, etc.).
Si el método de monitoreo utilizado en la estación incluye un elevado número de puntos de conteo, estos pueden repartirse a lo largo de una red de carreteras o senderos, cubriendo una amplia superficie dentro de la zona estudiada. Esto aportará solidez a los datos obtenidos ya que cada punto se encontrará situado en un lugar representativo de los hábitats de la zona. Para los métodos de búsqueda de nidos y mapeo de parcelas, las parcelas de estudio, normalmente cuadradas o rectangulares, suelen establecerse en zonas de un sólo tipo de hábitat. Las parcelas situadas en hábitats heterogéneos no suelen ser tan útiles ya que resulta difícil analizarlas en función de cada uno de los hábitats que contienen.
Para el método de captura con redes, sugerimos que las redes se situen donde el número de capturas sea alto. Por el contrario, los puntos de conteo y las parcelas de búsqueda de nidos deben situarse en lugares representativos de la zona.
Estaciones permanentes
Aunque los programas de monitoreo a gran escala son de vital importancia, estudios detallados en áreas protegidas, tales como parques o reservas biológicas, pueden contribuir notablemente a aumentar nuestros conocimientos sobre  las poblaciones de aves terrestres. Los estudios intensivos sobre la biología de especies determinadas, normalmente mediante el marcaje de individuos con anillos de colores, pueden aportar valiosa información para su manejo. Así mismo, el desarrollo simultáneo de otras investigaciones biológicas en la estación ayudará a conocer mejor los distintos factores que afectan a las poblaciones de aves terrestres y sus hábitats. Las estaciones de monitoreo permanentes con proyectos de campo activos y alojamiento para biólogos, son idóneas para el desarrollo de programas intensivos en zonas remotas y a menudo atraen voluntarios.
La obtención de patrocinadores institucionales para estaciones permanentes puede dar lugar a compromisos de largo plazo. Un programa de monitoreo con dichos compromisos continuará adelante a pesar de reemplazos en el personal y, con suerte, contará con un aporte estable de fondos. Además, la participación de voluntarios locales en la toma de datos y otras actividades de la estación puede dar lugar al desarrollo de programas educativos que promuevan el acercamiento entre la estación, otras entidades de la región y la comunidad local. Los observatorios ornitológicos y las estaciones biológicas universitarias en Norteamérica y América Latina llevan años poniendo en práctica programas de estas características.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin

David F. DeSante Borja Milá

lunes, 5 de agosto de 2013

La voz de los pericos


La voz de los pericos
Generalmente es muy fuerte y a veces estruendosa con gritos, chillidos y silbidos. Sin embargo, existen muchos periquitos que tienen voces bajas y muy agradables al oído humano. Algunas especies de pericos tienen la habilidad de repetir palabras de los lenguajes humanos y lo hacen con tal gracia y perfección que desde hace miles de años la humanidad los ha adoptado como mascotas. Su popularidad es tanta que muchos pericos se encuentran en peligro de extinción por la captura irracional de estas aves. No todos los pericos pueden hablar, de hecho la minoría lo hace.
Al igual que otras aves los pericos no forman voces y llamadas con el pico y la lengua. Su voz y las palabras que llegan a imitar provienen de la siringe en la base de la tráquea. No tienen cuerdas vocales como los humanos, tienen dos membranas delgadas en la siringe que al vibrar forman diferentes silbidos y sonidos.
El plumaje de los pericos
Casi todos son muy coloridos y generalmente tienen el verde como color base, sin embargo los hay con plumaje blanco, gris, azul, púrpura, café, lila, rojo y hasta negro. Generalmente la combinación y ubicación de los colores de sus plumas son utilizadas para identificarlos y darles su nombre científico y común. Así tenemos especies como el perico de frente blanca (Amazona albifrons), el perico de nuca amarilla (Amazona auropalliata), el periquito barrado (Bolborhynchus lineola), la guacamaya verde (Ara militaris), loro orejirojo (Pionopsitta haematotis), etc.
Sus plumajes han sido apreciados en muchas culturas y son usados como ornato en penachos, vestimenta, etc., encontrando quizás una de sus mayores expresiones artísticas en el arte plumario precolombino de América.
De dónde son los pericos
Los psitácidos habitan desde México hacia el sur por toda América Central y Sudamérica (la especie más norteña que habitaba en los Estados Unidos se extinguió el siglo pasado: el periquito de Carolina). También existen en África y en Asia en sus partes sur y sureste. El perico que vive más al norte es el periquito alejandrino de Afganistán. Hay pericos en el sudeste asiático desde Indonesia hacia el sur en Australia y Nueva Zelanda. La mayor diversidad de especies de pericos se encuentra en Sudamérica y Australia. Son especies pantropicales, es decir las podemos encontrar en los trópicos de todo el mundo. Aunque los pericos prefieren las selvas tropicales y los ambientes cálidos, también las podemos encontrar en menor medida en los bosques templados.
Hoy, gracias al tráfico y comercio de pericos como mascotas, así como su escapatoria del cautiverio, es posible encontrar pericos en vida libre donde no existían antes, por ejemplo, especies tropicales americanas viviendo en Europa y los EUA, soportando y adaptándose a las condiciones climáticas norteñas. Existen muchas ciudades en México en las que de forma natural no existían pericos pero que ahora se pueden encontrar en ellas parvadas de poblaciones ferales de pericos escapados. Por ejemplo, en la ciudad de México hay poblaciones de pericos de frente blanca, periquitos de frente naranja o atoleros, y perico de cache-te amarillo; en Cuernavaca hay guacamayas verdes; en Monterrey se pueden encontrar pericos de cabeza roja y corona lila; y en Saltillo hay parvadas de pericos de cabeza amarilla y cachete amarillo.
Fuente: LECTURA 01 Los pericos

DEFENDERS WILD LIFE

jueves, 1 de agosto de 2013

Cría en cautiverio de Reina Moras.


Cría en cautiverio de Reina Moras.
Realizado el emparejamiento, realizan el nido entre los dos para la postura, que generalmente es de dos huevos y que lleva de 13 a 14 días de incubación para que nazcan los pichones. Se pueden usar los nidos comunes de canarios, de alambre, plástico o cuerda y también revestidos de esponja natural, es aconsejable según dicta la experiencia evitar colocarles los portanidos contra las paredes laterales, difícilmente acepten esa ubicación, prefieren que los nidos se hallen por lo menos a una palma de distancia de la pared lateral, para armar la cama donde depositan los huevos gustan mucho de las raíces de césped
Digitaria, les gusta mucho la raíz de este yuyo y parece que estimula a la hembra a iniciar el
período de cría.
Había, antiguamente, un concepto de dificultad en relación a la cría de reina moras en cautiverio; por ejemplo, decían que era difícil la supervivencia de los pichones, al día de hoy se conocen cada vez más casos de cría exitosos y muchos de ellos son mutaciones.
La alimentación básica son semillas de alpiste, mijo y arroz con cáscara, también aceptan con gusto el girasol, cáñamo, avena pelada y los germinados. También se le puede ofrecer verduras de hojas verdes, pero muchos criadores no recomiendan la utilización de verduras de ninguna especie ya que les provocan diarrea y las reinamoras son muy susceptibles a este mal, y una ración de pasta de cría de canarios mezclada con huevo duro. Cuando nacen los pichones hay que ofrecerle larvas de tenebrio molitor, aproximadamente 10 por día por pichón. El período de cría ocurre desde los primeros días de octubre hasta fines de marzo, las jaulas de crías pueden ser las comunes de canarios de 70 x 40 x 40, pero si son mayores mejor.
Inicialmente ellos se estudian mutuamente y al poco tiempo se van acostumbrando e intercambiando gentilezas. El macho pasa a cantar con más frecuencia y la hembra se torna más receptiva, época en que trata al otro en el pico, llevándole alguna cosa para comer.
Preparada la hembra para la postura, comienzan a confeccionar el nido con las raíces de pasto que ya mencioné, y cuando ella está pronta, ocurre el emparejamiento efectivo. La hembra “pide pise” y el macho la cubre durante todo un día en repetidas ocasiones. Esta ceremonia es típica y barullera entre las reinas moras, la hembra como que pía el día entero llamando a su compañero. Dos días después surge el primer huevo en el nido, en el día siguiente, la hembra pone de nuevo, comenzando la incubación que dura 13 o 14 días, al fin de los cuales nacen juntos los dos pichones. Los huevos son de color azul claro, con estrías marrones, más concentradas en el polo redondo, miden de 20 a 20,4 mm. Por 14 a 14,4 mm y pesan cerca de 1,62 a 2 gr.
Fuente:  Reinamoras ( Cyanocompsa brissonii)
Relizado por Omar Garcia con la colaboración de Hugo Ferrari y Diego Pronzatti para
Carduelios@gruposyahoo.com

Cría en cautiverio de Reina Moras.

miércoles, 31 de julio de 2013

La influenza aviar

La influenza aviar
La influenza aviar se ha registrado en todo el mundo, pero las diferentes cepas pueden tener una prevalencia mayor en determinadas zonas.
Los focos de influenza aviar altamente patógena (H5N1) surgido en Asia del sudeste a fines de 2003 son particularmente interesantes. Anteriormente, varios otros países asiáticos habían señalado focos y, en algunos, la enfermedad se considera hoy endémica (presente todo el tiempo).
En África y Europa se han registrado también focos de influenza aviar altamente patógena.
¿Cómo se transmite y propaga la enfermedad?
Varios factores pueden contribuir a la diseminación de los virus de la influenza aviar, entre ellos, la mundialización y el comercio internacional (legal e ilegal), las prácticas de comercialización (mercados de aves vivas), las prácticas ganaderas y la presencia de virus en las aves silvestres.
Las aves silvestres pueden normalmente acarrear los virus de la influenza aviar en el tracto respiratorio o intestinal, pero no suelen contraer la infección. Históricamente son conocidas como reservorios de virus de la influenza aviar, en su mayor parte de baja patogenicidad. Por ello, en todo el mundo se han adoptado medidas para vigilar la ocurrencia y características de la influenza aviar en las aves silvestres. Durante las pruebas de rutina es frecuente encontrar algunos virus de la influenza en las aves silvestres, pero la mayoría de éstos no producen enfermedad.
Los estudios de los focos actuales de la influenza aviar altamente patógena (H5N1), no (siempre) han permitido entender aún el papel exacto de las aves silvestres en la difusión del virus a largas distancias en todos casos.
En general, no hay certeza respecto a las especies silvestres involucradas, las rutas migratorias utilizadas y, sobre todo, la posibilidad de que algunas especies puedan ser reservorios permanentes del virus H5N1, sin que los individuos portadores manifiesten signos clínicos.
Los virus de la influenza aviar pueden propagarse por contacto directo con las secreciones de aves infectadas, en especial las heces, o con piensos, agua, equipos y ropa contaminados.
Además de ser altamente contagiosos entre las aves de corral, los virus de la influenza aviar se transmiten rápidamente de granja en granja por los movimientos de aves domésticas vivas, de la gente (especialmente si el calzado y otras prendas están contaminados) y vehículos, equipos, piensos y jaulas contaminados. Los virus altamente patógenos pueden sobrevivir durante largos periodos en el medio ambiente, sobre todo a bajas temperaturas. Por ejemplo, el virus H5N1 altamente patógeno puede vivir en las heces de las aves durante al menos 35 días a baja temperatura (4°C). A temperaturas más altas (37°C), se ha mostrado que puede sobrevivir, en muestras fecales, durante 6 días.
Otras especies, como los gatos, pueden ser excepcionalmente infectadas por el virus H5N1.
Las infecciones preocupan las infecciones en los cerdos debidas a otras cepas de influenza aviar porque la especie es susceptible a las infecciones de virus tanto de la influenza aviar como de la gripe humana, por lo que puede ser un terreno propicio para una adaptación o mutación del virus.
Aunque durante los últimos años se ha registrado la infección esporádica con el virus de la influenza aviar en las dos especies mencionadas, no hay pruebas científicas que sugieran que cumplen un papel importante en la epidemiología de la enfermedad o como fuente del virus para otras especies.
¿Qué riesgos implica para la salud pública?
La enfermedad es una zoonosis (enfermedad que afecta principalmente a los animales, pero que puede transmitirse a los humanos).
Los virus de la influenza aviar son por lo general propios de determinadas especies, pero en raras ocasiones han cruzado la barrera de la especies infectando al hombre.
La transmisión a los humanos se ha producido en contacto estrecho con aves infectadas o entornos muy contaminados. Sin embargo, aunque se ha mostrado que algunas veces las cepas altamente patógenas de este virus pueden infectar al hombre, esta enfermedad no debe confundirse con la gripe humana estacional, una enfermedad común del hombre (causada generalmente por los virus H1 y H3).
Fuente: AI.Es.pdf


lunes, 29 de julio de 2013

Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves


Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves
También se pueden producir sonidos gracias a las plumas: muchos pájaros emiten un silbido rítmico durante el vuelo, bastante audible a media distancia, provocado por el rápido paso del aire entre las plumas alares.
La agachadiza común (ver figura 18) despliega totalmente la cola durante el vuelo territorial descendente; las plumas más externas, de morfología especial, forman un ángulo cercano a los 90º con la trayectoria del ave, y eso provoca una vibración rápida que se traduce en un sonido característico, entre un zumzum y un aletear.
Finalmente, algunos pájaros se ayudan con instrumentos de percusión. Muchas especies de picos, o pájaros carpinteros, complementan su repertorio vocal con un tamborileo que consiguen golpeando rápidamente un tronco con el pico, aprovechando su adaptación anatómica para percutir. Actúan con una fuerza notable, y cuando el tronco utilizado está vacío consiguen un efecto espectacular. Estos pájaros, al menos las especies más pequeñas, no serían capaces de conseguir un sonido tan grave e intenso por medios vocales
Fuente: Universidad Tecnológica OTEIMA
Maestría en Docencia Superior
Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves

Trabajo realizado por: Wanda E. Castillo

viernes, 26 de julio de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres -Prioridad II

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
Prioridad II. Conteos por puntos desde carreteras.
Como segunda prioridad, se recomienda que la estación de monitoreo establezca puntos de conteo a lo largo de carreteras con el fin de detectar cambios poblacionales según el tipo de hábitat. Se sugiere que estos puntos fijos estén situados: en hábitats representativos de la zona de estudio; estratificados según dichos hábitats; situados de forma sistemática; y preferentemente a lo largo de carreteras secundarias. Este nivel de esfuerzo requiere unos 10 díaspersona durante el comienzo de la temporada reproductora, suponiendo que se puedan censar 25 puntos al día. Aunque reconocemos la parcialidad y las limitaciones de los censos desde carreteras, creemos que las ventajas superan generalmente los inconvenientes, parte de los cuales son además compensados en la prioridad IV.
Prioridad III. Monitoreo demográfico. Se recomienda que la estación de monitoreo lleve a cabo al menos una de las técnicas de medición de parámetros demográficos. El método de captura con redes de esfuerzo constante o la búsqueda de nidos (ambos si es posible), deben realizarse en unas seis parcelas dentro de cada estación. Estos métodos de monitoreo proporcionan información sobre variables demográficas que afectan las estimaciones de densidad.
Áreas de captura con redes de niebla— Son zonas dentro de una unidad en las que se operan redes de captura en intervalos de tiempo determinados, principalmente durante la temporada reproductora. La mayoría de las estaciones norteamericanas requieren unos 10 días-persona por zona a partir de junio y hasta el final de agosto. En zonas neo-tropicales la temporada será considerablemente más larga. Este método proporciona información sobre productividad, índices de sobrevivencia y movimientos migratorios de varias especies. El método de captura con redes consiste en capturar las aves, anillarlas, y tomar datos sobre su edad, sexo, estado reproductor, muda y sobrevivencia. Como mínimo, cada estación de monitoreo debe operar de 8 a 12 redes por lo menos un día en cada intervalo de 10 días durante toda la temporada reproductora. Este método proporciona excelentes índices de sobrevivencia y reclutamiento en diversas especies (véase por ejemplo DeSante y Geupel 1987, Peach et al. 1990, Peach 1992).
Es el único método que estima los índices de sobrevivencia y reclutamiento utilizando marcaje y recaptura. Su principal debilidad estriba en que los datos sobre reclutamiento no son específicos para cada tipo de hábitat, particularmente al final de la época reproductora. Los datos sobre sobrevivencia (basados en la tasa de recapturas) son excelentes, y suelen ser específicos para cada tipo de hábitat, en especial al principio del periodo reproductor. A medida que la temporada reproductora progresa, el flujo de individuos periféricos así como de juveniles de otras áreas, diluyen esta especificidad.
Búsqueda de nidos— La búsqueda de nidos consiste en localizar el máximo número de nidos en una parcela de estudio, la cual puede normalmente cubrirse en unos 20 a 40 días-persona. El método incluye encontrar los nidos, monitorear las nidadas, y tomar medidas de la vegetación circundante. Cada parcela estudiada debe visitarse al menos cada cuatro días con el fin de encontrar nuevos nidos y visitar los ya localizados. Este método proporciona medidas directas sobre el éxito reproductivo (en lugar de índices), y puede aportar datos directos acerca de la influencia del hábitat sobre el éxito reproductor así como información sobre la incidencia del parasitismo de nidos. La búsqueda de nidos requiere, sin embargo, cantidades considerables de tiempo y trabajo, y puede aplicarse a un menor número de especies que el método de captura con redes.
Ambos métodos demográficos sufren la desventaja de no poder cubrir la totalidad de las especies del área de estudio. Como regla general y aproximada, podrán ser monitoreadas unas 10 especies por estación.
De forma adicional, deben ser efectuados al menos de 9 a 16 conteos intensivos por puntos por lo menos dos veces durante el clímax de la época reproductora. Pueden ser utilizados otros métodos de censado (mapeo de parcelas, búsqueda intensiva, etc.) dependiendo de los objetivos, el tamaño del área de estudio y el personal disponible. Las mediciones de la vegetación (descritas más adelante) deben llevarse a cabo dentro de cada área de monitoreo demográfico.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin
David F. DeSante Borja Milá
United States Department of
Agriculture Forest Service
Pacific Southwest
Research Station
General Technical Report

PSW-GTR-159-Web

LISTA COMENTADA DE LAS AVES DEL TAGANT - Tringa glareola

  Tringa glareola ― andarríos bastardo Según Lamarche (1988) es poco común en Mauritania, donde presenta pasos apreciables sobre todo en las...