lunes, 26 de agosto de 2013

Lista comentada de las aves de Tagant

Proyecto “Conservación y desarrollo en la Meseta del Tagant”
Lista comentada de las aves de Tagant


Struthionidae
Struthio camelus ― avestruz
Localmente extinguido. Según Lamarche (1988) ocupó hasta los años 70 casi todo el territorio de Mauritania.
Podicipedidae
Tachybaptus ruficollis ― zampullín común


En enero de 2009 lo censamos en los lagos de Dekla (1 ejemplar) y Bouraga (110). Más observaciones en el lago Gabou (febrero 2007),
Marshla (noviembre 2006) e Ikini Mowlud (noviembre 2006). Lamarche (1988) indica "zones humides sahéliennes jusqu'a 18º30' N: Tamourt n'Naaj".
Phalacrocoracidae
Phalacrocorax africanus ― cormorán africano


Según Lamarche (1988), es "très occassionel sur les zones humides sahéliennes: Aleg, Tamourt n'Naaj...".
Aninghidae
Aningha (melanogaster) rufa ― aninga africana


De acuerdo con Lamarche (1988), en "zones sahéliennes humides, Aleg, Tamourt n'Naaj en debut d'année: Janvier-Février".
Ardeidae
Ixobrychus sturmii ― avetorillo plomizo


Citado por Lamarche (1988): "localisé, zones humides boisées: Aleg, Tamourt n'Naaj...".
Ardeola ralloides ― garcilla cangrejera
Poco común, pero repartida en Mauritania, con invernada en los humedales del Sahel (Lamarche, 1988). La hemos observado en Matmâta (febrero de 2007), lago Gabou (septiembre 2008) y lago Bouraga (al menos cuatro en enero de 2009).
Bubulcus ibis ― garcilla bueyera


Según Lamarche (1988), no sobrepasa en general los 17ºN aunque alguna vez se observa a mayor latitud. Nosotros la hemos anotado en el lago Gabou (50 aves en noviembre de 2006 y unas 100 en enero de 2009), el lago Bouraga (116 aves en enero de 2009), Dakla y Marshla.
Butorides striatus ― garcita verdosa


De acuerdo con Lamarche (1988), se observa "sur les zones humides en végétation du Sahel". Un ejemplar observado y fotografiado en la laguna de Marshla el 13 de septiembre de 2008.
Fuente: De Juana, E., T. Santos, J.M.Hernández y J.L.Tellería (2009). Lista comentada
de las aves de Tagant. In: Conservación y dearrollo en la Meseta de Tagant.

Universidad Complutense de Madrid: http://www.tagant.org) 

viernes, 23 de agosto de 2013

Pericos –Reproducción


Pericos –Reproducción
Las épocas reproductivas de los pericos generalmente son a fina-les del invierno hasta principios de la primavera, En especies como la guacamaya verde (Ara militaris) se ha visto que los preparativos de la época reproductiva comienza desde noviembre, terminando a principios de junio del siguiente año que es en la que los volantones (aves juveniles que comienzan a volar) abandonan el nido por sí mismos.
De manera general la hembra es la que incuba mientras que el macho la alimenta regurgitándole comida en el pico, sin embargo, exis-ten especies en las que los machos también ayudan en la incubación. La incubación varía de 17 a 28 días, siendo más corta para especies pequeñas que para grandes. En las guacamayas el periodo de incubación llega a durar hasta cinco semanas.
Los pollos de los pericos son nidícolas es decir, se quedan en el nido, nacen ciegos, sin plumas, y requieren de la total ayuda de los padres para sobrevivir. Esto es diferente a muchas aves cuyos pollos son nidífugos como los de las gallinas y patos que al salir del huevo tienen plumas, pueden ver, caminar y buscarse alimento.
La alimentación de los pollos la hace la hembra aunque en algunas
especies el macho también participa. El periquito australiano es la única especie de perico que puede producir en su esófago un alimento rico en proteína y grasa parecido a la leche para alimentar a sus polluelos.
Hay otras aves que comúnmente producen este tipo de alimento por ejemplo las palomas. Los pollos se quedan en el nido de cuatro a cinco semanas cuando son de especies pequeñas pero los de guacamayas pueden tardar hasta 4 meses para salir del nido.
El éxito de la anidación, es decir el número de nidos de los cuales llega a sobrevivir por lo menos uno de los pollos hasta salir del nido es en general bajo. Por ejemplo en los pericos Amazonas como el perico de cabeza roja (Amazona viridigenalis) o cachete amarillo (Amazona autumnalis) se pierde la mitad de los nidos y en el perico de cabeza amarilla (Amazona oratrix) solo dos de cada diez nidos llega a tener éxito.

FORTALECE TU VOCABULARIO (5)
Acicalamiento.- Aderezar algo o a alguien, arreglarse o limpiarse las plumas.
Camuflaje.- Esconder una cosa dándole la apariencia de otra.
Cavidades.- Hueco que se abre dentro de un cuerpo o en su superficie.
Cere.- La cubierta carnosa o cerosa en la base de la parte superior del pico de algunas aves como pericos y palomas.
Cloacas.- Sección final del intestino de los anfibios, reptiles, aves, algunos peces y de los monotremas, en la cual desembocan los conductos genitales y urinarios.
Cortejo.- Fase inicial del aparea-miento, en la que los animales hacen una serie de movimientos rituales antes de la cópula.
Cresta.- Moño de plumas en la cabeza de ciertas aves.
Crípticos.- Coloración protectora que facilita el pasar desapercibido.
Dimorfismo.- Fenómeno por el cual, hay dos formas o dos aspectos anatómicos diferentes en una especie.
Se llama dimorfismo sexual cuando el macho y hembra tienen aspectos diferentes.
Incubación.- Proceso de calentamiento de los huevos por parte de las aves que permite el desarrollo del embrión.
Monógamos.- Organismos que se aparean o asocian con un solo individuo.
Nidícolas.- Aves cuyas crías salen del huevo sin estar completamente desarrolladas, desnudas y sin plumas.
Nidífugas.- Aves cuyas crías salen del huevo desarrolladas, con plumas
y pueden abandonar el nido inmediatamente.
Polígamos.- Organismos que se aparean o asocian con varios individuos.
Rabadilla.- Extremidad del espina-zo formado por el hueso cóccix y la última pieza del hueso sacro. Parte inferior de la espalda de un ave donde empieza la cola.
Regurgitar.- Expulsar por la boca, sin vómito, sustancias sólidas o líquidas contenidas en el estómago o en el esófago.
Reproducción.- Procreación en los seres vivos.
Volantones.- Aves juveniles que comienzan a volar al salir del nido.
Fuente: LECTURA 05

DEFENDERS OF WILIFE

miércoles, 21 de agosto de 2013

Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco


Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco
Escuche el sonido del Graznido del Pavo Real
Datos primarios para la cría: Con respecto a la adaptación de estos animales, no hay mayores inconvenientes con el clima, salvo en lugares extremadamente fríos con nieve y varios grados bajo cero, donde necesitaran aclimatación artificial. En nuestro criadero todos los reproductores adultos se crían en libertad, de esta manera los animales adquieren una protección bacteriológica y viral, totalmente natural y de gran importancia para la vida del ave. De esta manera son animales muy fuertes a diferencia de lo que viven en cautiverio.
Nuestro hábitat de recría como ustedes podrán observar en nuestra página web
http://ar.geocities.com/lacasadelospavosreales .es   en Sierra de Los Padres, Mar del Plata, Argentina.
Los detalles más importantes para su cría son los siguientes:
A medida que la hembra pone los huevos, estos deben ser retirados y colocados en un lugar fresco, en hueveras con la punta más fina del huevo hacia abajo. De esta manera se pueden mantener sin empollar los huevos hasta 10 días. Luego hay dos formas de incubarlos, a) poniéndoselos a una gallina clueca o b) en una incubadora. En el primer caso la gallina cumple la función de madre y los hará nacer sin inconvenientes. En el caso b) debemos estar seguros del buen funcionamiento de la incubadora y uso de la misma, en este caso debemos dar vuelta los huevos 180 grados 5 veces por día, menos los dos primeros días que deben mantenerse quietos y de la misma forma 2 días antes de su nacimiento, períodos durante los cuales no hay que darlos vuelta. Demorarán 27-28 días en nacer.
Después de nacidos los pichones deben mantenerse un día con la gallina o en el caso b) dentro de la incubadora sin alimentos, ya que aún tienen alimento en su estómago.
Luego deben ser recogidos y colocados en una caja o jaula, tapada de corrientes de aire y con una lámpara que les dará el calor necesario para su desarrollo que debe estar entre los 27°C y 32°C. Estos cuidados deben ser mantenidos durante 45 días y después paulatinamente se le debe retirar el calor , llegando sin lámpara de calor a los 120 días. Después de los 120 días deben ser mantenidos en un lugar bien reparado de corrientes de aire y sin lámpara de calor. En la siguiente primavera pueden soltarse en el parque sin mayores cuidados.
Su alimentación debe ser con mucha proteína, para lo cual aconsejamos alimento balanceado BB iniciador con alto valor proteínico y agregarle raciones de huevo duro picado y radicheta picada o en el caso de ser posible usar alimentos especiales para tal fin. Estas aves no deben compartir al inicio su hábitat con otras especies.
Fuente: Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco

La Semilla S.A. Centro Avícola y Ganadero 

martes, 20 de agosto de 2013

Libro Rojo de Aves de Colombia


Libro Rojo de Aves de Colombia
Generación: La duración de una generación es la edad promedio de los individuos padres en una población. Por tanto la duración de la generación refleja la tasa de renovación de los individuos reproductores de una población.
Es mayor que la edad de la primera reproducción y menor que la edad del individuo reproductor más viejo. Cuando la duración de la generación cambia bajo amenazas, debe utilizarse el valor previo al problema, es decir la duración más natural.
Reducción (Criterio A): Se refiera a una disminución en el número de individuos maduros de por lo menos la cantidad (%) definida por el criterio en el periodo de tiempo (años) especificado, aunque la disminución no continúe necesariamente después. Una reducción no debería interpretarse como parte de una fluctuación natural a menos que haya evidencia firme para ello. La fase descendente de una fluctuación natural normalmente no se considerará como reducción.
Disminución continua (Criterios B y C): Es una disminución reciente, actual o proyectada en el futuro (que puede ser ininterrumpida, irregular o esporádica), la cual es proclive a continuar a menos que se tomen las medidas correctoras pertinentes. Normalmente, las fluctuaciones no son consideradas como disminuciones continuas, pero una disminución observada no debería ser considerada como una fluctuación a menos que exista evidencia para ello.
Fluctuación extrema (Criterios B y C): Puede decirse que fluctuaciones extremas ocurren en ciertos taxones cuando el tamaño de la población o el área de distribución varía de forma amplia, rápida y frecuente; típicamente con una variación mayor de un orden de magnitud (es decir, un incremento o decrecimiento de diez veces).
Severamente fragmentadas (Criterio B): Se refiere a aquella situación en la que los riesgos de extinción del taxón aumentan debido a que la mayoría de los individuos se encuentran en subpoblaciones pequeñas y relativamente aisladas (en ciertas circunstancias esto se puede inferir a partir de información sobre el hábitat). Estas pequeñas subpoblaciones pueden extinguirse con una probabilidad reducida de recolonización.
Extensión de presencia (Criterios A y B): Area (en km2) contenida dentro de los límites continuos e imaginarios más cortos que pueden dibujarse para incluir todos los sitios conocidos, inferidos o proyectados en los que un taxón se halla presente, excluyendo los casos de individuos deambulantes.
Esta medida puede excluir a las discontinuidades o disyunciones en las distribuciones generales de los taxones (por ejemplo grandes áreas de hábitat obviamente inadecuado). La extensión de presencia puede ser medida frecuentemente por un polígono convexo mínimo (el polígono de menor superficie que contenga todos los lugares de presencia, pero que ninguno de sus ángulos internos exceda los 180 grados).
Area de ocupación (Criterios A, B y C): Se define como el área dentro de la extensión de presencia, efectivamente ocupada por el taxón, excluyendo los casos de actividades asociadas al deambular. La medida refleja el hecho de que un taxón comúnmente no aparecerá en todo el área de su extensión de presencia, ya que puede contener hábitats no ocupados o inadecuados. En algunos casos, el área de ocupación es el área más pequeña esencial para la supervivencia de las poblaciones existentes de un taxón, cualquiera que sea su etapa de desarrollo (por ejemplo los lugares de nidificación colonial irremplazables, los sitios de alimentación cruciales para los taxones migratorios). El tamaño del área de ocupación será una función de la escala en que se mida, y debe darse a una escala apropiada para los aspectos relevantes del taxón, la naturaleza de las amenazadas y la información disponible. Para evitar inconsistencias y sesgos en la evaluación debido a la estimación aplicando un factor de corrección de escala. Es difícil dar un método estricto de cómo llevar a cabo la estandarización, ya que los diferentes tipos de taxones tienen diferentes relaciones de escala - área.
Localidad (Criterios B y D): Se define como un área geográfica o ecológica distintiva en la cual un solo acontecimiento amenazante puede afectar rápidamente a todos los individuos del taxón presente. El tamaño de una localidad depende del área cubierta por la amenaza y puede incluir parte de una o muchas subpoblaciones del taxón. Cuando una especie es amenazada por mas de un factor, la localidad debería ser definida en base a la amenaza potencial mas seria.
APLICACIÓN DE LAS CATEGORIAS DE LA UICN A LA
AVIFAUNA COLOMBIANA
Para el análisis del riesgo de extinción de cada especie evaluada se hizo un análisis utilizando un Sistema de Información Geográfico (SIG). De esta manera se generó información a escala nacional sobre su extensión de presencia, área de ocupación actual y área de ocupación original. Esto se hizo utilizando un modelo simple de superposición de capas o temas bases. El proceso se realizó a partir de tres coberturas temáticas básicas a escala nacional: un modelo digital de elevación del terreno, con una precisión de 1 km (USGS 1998); un mapa general de ecosistemas de Colombia a escala
1:1’500.000 (Etter 1998) y un mapa de ecosistemas originales la región andina colombiana a escala 1:1’500.000 (Etter et al. 1999). Adicionalmente, para los análisis de especies de la Sierra Nevada de Santa Marta se utilizó el mapa de comunidades vegetales de la Sierra Nevada de Santa Marta, a escala 1:500.000 (Fundación Pro-Sierra Nevada de Santa Marta 1998).
Estos análisis involucraron diferentes conversiones entre formatos raster y vector, así como operaciones básicas de calculo de áreas, intersecciones, transformaciones y reclasificación de temas; estos fueron adelantados utilizando Arcview 3.2 (ESRI 1996). La metodología base siguió varios pasos para los cuales se utilizó información publicada e inédita sobre la distribución geográfica (incluyendo registros en colecciones biológicas y observaciones fidedignas) y requerimientos ecológicos de la especie, compilados en su respectiva ficha (Figura 2).
El primer paso consistió en delimitar un polígono de extensión de presencia con base en la información sobre la distribución de la especie. Como norma para la definición de los límites del polígono usamos un criterio de continuidad de hábitat para aquellos casos en que la información sobre los límites de la distribución de la especie era ambigua. Según este criterio se incluyó el polígono completo de un ecosistema en que ha sido registrada la especie hasta el punto en que este polígono es interrumpido por una barrera geográfica o es reemplazado por un ecosistema no utilizado por la especie. Con base en este polígono de extensión de presencia se estimó el área de la extensión de presencia de la especie en el país. En el segundo paso se intersectó la extensión de presencia con el mapa de ecosistemas originales de la región andina o el mapa general de ecosistemas de Colombia. Dentro del área de intersección se seleccionaron los ecosistemas utilizados por cada especie. Una vez seleccionados los ecosistemas se calculó la extensión de cada uno de los ecosistemas dentro del rango de altitud utilizado por la especie. Con estos datos se midió el área de ocupación original de la especie.
En el tercer paso se intersectó la extensión de presencia con el mapa general de ecosistemas de Colombia para obtener la extensión de cada uno de los ecosistemas actuales utilizados por la especie (incluyendo tanto ecosistemas naturales como antrópicos). Con esta información se estimó la extensión actual de cada uno de los ecosistemas dentro del rango de altitud apropiado. Finalmente se procedió a calcular el área y porcentaje de ecosistemas remanentes y perdidos.

Fuente: Renjifo, L. M., A. M. Franco-Maya, J. D. Amaya-Espinel, G. H. Kattan y B. López-Lanús (eds.). 2002. Libro rojo de aves de Colombia. Serie Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia . Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y Ministerio del Medio Ambiente. Bogotá, Colombia.

lunes, 19 de agosto de 2013

Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves INTRODUCCION


Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves
INTRODUCCION
Las aves presentan una gran diversificación en morfología, tamaños, colores, formas de volar y hasta cantos. Hoy se conocen más de 9000 especies de aves pero muchas veces no comprendemos que también existen entre ellas una gran variabilidad en la conformación anatómica del aparato de la visión, producto a los ecosistemas que tuvieron que adaptarse.
Esta gran plasticidad de adaptación les permitió la conquista de nuevas regiones geográficas, detectar los peligros rápidamente y establecer una gran competitividad territorial con otras especies presentes.
Por estas razones unas de las armas estratégicas que les permitió a las aves estar hoy presentes en casi todos los ecosistemas del mundo fueron sus capacidades de adaptación, en las que el sentido de la visión tuvo ytiene un papel fundamental.
Desarrollar un sistema de visión tan eficiente proporcionó a estas una importantísima ventaja evolutiva sobre otras especies animales, pero a su vez las hace muy sensibles a las afectaciones oftalmológicas y simples alteraciones a este nivel pueden llevar al traste su capacidad de subsistencia en vida libre por imposibilitarles hacer un vuelo bien direccionado y limitar su calidad de vida cuando se hallen en cautividad.
Desde principios del siglo pasado se comienzan a realizar estudios profundos sobre la anatomofisiología de la visión de las aves, estudios muchas veces limitados por no contarse con elementos modernos de magnificación, medición y posibilidades de realizar análisis comparativos e histológicos pero que sirvieron de base para el desarrollo de la oftalmología aviar actual.
Para poder realizar valoraciones oftalmológicas en las aves, la comprensión de la anatomía del ojo y en especial del ojo del ave es un factor indispensable para adentrarnos en la posibilidad de poder realizar un diagnóstico certero de las patologías que afectan el órgano de la visión de estas especies. Afectaciones que muchas veces se ven potencializadas por las condiciones de cautividad a que son sometidas las aves y algunas pueden ser propiciadas al realizar el hombre cruzamientos genéticos incorrectos en el ansia de satisfacer un deseo propio ornamental pero en detrimento de la calidad de vida del ave.
Solo en los últimos años, en que se ha enraizado el concepto de protección de las aves de vida libre y cautividad como elemento importantísimo de bienestar animal, estableciéndose metodologías para la protección de los ecosistemas en las investigaciones relacionadas con estas especies, se ha comenzado a considerar la oftalmología aviar como una especialidad de gran relevancia dentro de la clínica veterinaria, demostrándose que el sistema de la visión tiene una importancia de subsistencia indiscutible para estas especies, aclarándose a través de estudios las diferencias en la visión con otras especies animales y las existentes dentro de las propias aves.
A pesar de los éxitos que se van obteniendo, la realización de estudios clínicos en aves ornamentales en las consultas veterinarias es una actividad poco desarrollada y la oftalmología como especialidad de la medicina veterinaria es poco incursionada por los médicos veterinarios en general y aún menos dentro de la ornitología. Es por esta razón que en muchas oportunidades no se les realiza una inspección clínica correcta a los casos de aves que puedan padecer afectaciones del sistema visual, siendo los diagnósticos superficiales y los tratamientos desastrosos.
Las posibilidades de un diagnóstico correcto en oftalmología aviar debe transcurrir por una adecuada determinación de las causas que pudieron provocar la patología. Con la utilización de equipos y elementos de diagnóstico, una apropiada clasificación de las patologías, las pruebas accesorias de diagnóstico a realizar, las posibles muestras a tomar y un correcto envío a laboratorios aviares especializados, muchas veces permite determinar la etiología del proceso y encaminar, basados en el diagnóstico del laboratorio, las medidas de prevención y terapéuticas a aplicar en nuestras aves pacientes.
El presente trabajo incursiona en un recuento anatomofisiológico del sistema de la visión aviar subrayando las características diferenciales más evidentes entere una especie y otra.
Luego se abordan las características de la revisión clínico oftalmológica de un ave y las diversas metodologías de diagnóstico a las que se puede recurrir para confirmar la presencia de una patología determinada.
Las patologías oftalmológicas de más común presencia en consulta veterinaria ornitológica serán presentadas interrelacionándolas con causas predisponentes, genéticas, enfermedades sistémicas y traumas.
Por último se expondrán algunos consejos y metodologías en el tratamiento de las enfermedades oftalmológicas en esta especie que por ser muy particulares muchas veces son del desconocimiento de profesionales de la veterinaria.
Fuente: REDVET. Revista electrónica de Veterinaria 1695-7504 2007 Volumen VIII Número 6
Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves
REDVET Rev. electrón. vet. http://www.veterinaria.org/revistas/redvet  -http://revista.veterinaria.org

Vol. 12, Nº 1 Enero/2011– http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n010111.html

viernes, 16 de agosto de 2013

Los pericos – Vida en sociedad


Los pericos – Vida en sociedad
Los pericos también usan sus plumas y la coloración de éstas para comunicarse. Muchas especies tienen parches de colores llamativos en las alas, colas o crestas de la cabeza que solo pueden ser vistos cuando abren las alas, colas o alzan la cresta. Los utilizan de diferentes maneras durante el cortejo, como señales de identificación durante el vuelo o para amenazar. Algunas especies usan los parches como identificación del sexo, por ejemplo los machos del perico de frente blanca (Amazona albifrons) y el perico yucateco (Amazona xantholora) tienen parches rojos en las alas y las hembras no. El macho del periquito catarina (Forpus cyanopygius) tiene un parche azul en las alas y rabadilla y la hembra no.
Existen varias ventajas de vivir en grupos para los pericos. Una de ellas es la defensa contra depredadores. Esta táctica de defensa es muy utilizada por diversas especies como peces, mamíferos herbívoros y muchos grupos de aves. Cuando una parvada vuela, el depredador se enfrenta ante una imagen de un organismo gigantesco compuesto por cientos o miles de aves que se mueve de forma organizada. El movimiento lo confunde y le cuesta trabajo distinguir a individuos para poder así enfocarse en su captura. Los pericos tratan de esconderse entre sus compañeros intentando siempre estar entre los de en medio y no en la parte exterior de la parvada, esto hace que a la vez que la parvada viaja, gire y se convulsione constantemente añadiendo a la confusión del depredador.
Los grandes grupos también funcionan para alertar de peligros ya que cuando hay muchos individuos siempre habrá alguno que esté vigilando mientras los otros continúan con sus actividades como comer o beber. También se juntan para descansar en el día, pero es en la noche cuando se agrupan en mayor número. Los dormideros más numerosos tienden a ser más seguros por la cantidad de centinelas potenciales que pueden dar la alarma ante depredadores. Además, para un individuo es una ventaja ya que la probabilidad de que sea el escogido por un depredador es menor a que éste escoja a algún otro individuo dentro del grupo. El dormir de forma solitaria incrementa la posibilidad de que el depredador escoja al perico solitario.
Hay algunas especies que llegan a formar parvadas mixtas, como por ejemplo el perico de frente blanca (Amazona albifrons) y el perico yucateco (Amazona xantholora) en Campeche. En algunos sitios se pue-den congregar diferentes especies de pericos para alimentarse, beber o comer arcilla en bancos de arena. Sin embargo, en general prefieren la sociedad con individuos de su propia especie y para evitar competencia por alimentos entre miembros de la misma población, los individuos se dispersan en direcciones opuestas cuando terminan de descansar o al despertarse de sus dormideros.
Se podría llegar a pensar que la forma más común de socializar es a través de la comunicación vocal y los pericos son conocidos por su habilidad de imitar las palabras de los humanos. No obstante, en vida libre no utilizan esta habilidad y no imitan a otras especies animales. Se sabe que en algunas especies los llamados son diferentes entre poblaciones de distintas regiones. Esto indicaría que para poder socializar tendrían que aprenderse los llamados locales e imitarlos. Sin embargo, no se sabe con certeza para que necesiten la habilidad de imitar aunque no son las únicas aves que lo hacen. Hay otras que imitan cantos, sonidos y voces como los mynah, estorninos, cenzontles, cuervos, etc.
Al igual que muchas aves los pericos tienen una serie de gritos, chillidos, silbidos y llamadas que utilizan para comunicarse. Durante sus vuelos la comunicación es frecuente para mantener la unidad de pareja, de grupo o para maniobrar la parvada. Los llamados de algunas especies son tan distintivos que se puede identificar a la especie por éstos sin siquiera verlos. Utilizan gritos de alarma al detectar peligros, pero se ha visto que cuando están en un árbol y detectan a un halcón inmediatamente guardan silencio, para al momento de realizar la huída hacerlo de forma lo más ruidosa posible con grandes gritos de alarma. La intención de salir volando al mismo tiempo y con tanto ruido es para crear confusión en el depredador.
Fuente: DEFENDERS OF WILDlIFE

LECTURA 04

miércoles, 14 de agosto de 2013

Aves rapaces diurnas de Colombia Especímenes de falconiformes


Aves rapaces diurnas de Colombia
Especímenes de falconiformes en colecciones biológicas e introducción a su biogeografía
Este capítulo se pretende hacer un esbozo general del estado de la diversidad de rapaces en Colombia bajo dos contextos específicos: su presencia en las colecciones biológicas y su distribución a través de las diferentes unidades geográficas (localidades de registro, departamentos, provincias biogeográficas). Se han utilizado los datos de registros de Falconiformes de colecciones nacionales e internacionales colectados en diferentes puntos del país (Anexo 1), con el fin de explorar un poco más a fondo la información sobre la avifauna colombiana contenida en instituciones como museos, universidades y colecciones privadas.
En concordancia con lo anterior los datos de registros ornitológicos correspondientes al orden Falconiformes, fueron obtenidos de las colecciones biológicas del Museo de la Universidad de La Salle en Bogotá (USB), Universidad del Valle (UV), Instituto de Ciencias Naturales (ICN), el Museo de Historia Natural en Londres (ML) y varios museos de Estados Unidos (USA); Colegio San José en
Medellín (CSJ), Universidad del Atlántico (UA), Museo de Historia Natural de Popayán – Universidad del Cauca (MHNP), Colección Federico Lehmann (MHNCL) y la Colección Federico Medem del Instituto Alexander von Humboldt (IAvH). Todos los registros de las colecciones fueron incluidos, sin embargo, se tuvo especial cuidado en detectar y corregir errores en la clasificación taxonómica de las especies e inconsistencias en su ubicación geográfica, tanto a escala departamental como municipal. La información compilada fue depurada e integrada en una base de datos que comprende los siguientes campos: colección de origen, familia, género, especie y subespecie, fecha y lugar de colección (departamento, municipio y localidad), altura y provincia biogeográfica.
La caracterización por «provincias biogeográficas » se logró gracias a la articulación de los registros y el mapa de unidades biogeográficas de Colombia (Hernández-Camacho et al. 1992) ubicando las localidades de muestreo con información de departamento y municipio sobre el mapa. Estas unidades biogeográficas fueron definidas por Hernández y colaboradores (en Halffter 1992) bajo criterios fisionómicos de la vegetación, paisajes, condiciones climáticas y los componentes mismos de la biota. A continuación se nombran las provincias biogeográficas (con sus correspondientes códigos) sin intención de caracterizarlas en detalle.
(I) Territorios insulares oceánicos caribeños. Archipiélago de San Andrés y Providencia y cayos aledaños.
(II) Territorios insulares del pacífico. Isla de Malpelo y Gorgona.
(III) Cinturón árido pericaribeño. Desde la alta Guajira hasta la zona baja del río San Jorge y el valle del Cesar sin incluir la Sierra Nevada de Santa Marta.
(IV) Macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta. Incluyendo los flancos norte y occidente de la Sierra.
(V) Chocó-Magdalena. Andén Pacífico (Va), Magdalena medio, bajo río Cauca, alto San Jorge, alto Sinú, Catatumbo y Lebrija (Vb).
(VI) Orinoquia. Departamentos de Arauca, Casanare, piedemonte del Meta y sabanas altas al sur del río Meta
(VII) Guayana. Sierra de La Macarena, oriente del río Guaviare y departamentos de Guainía y Vaupés.
(VIII) Amazonia. Piedemontes del Caquetá y Putumayo y departamento del Amazonas.
(IX) Norandina. Desde la serranía de Perijá a lo largo de las tres cordilleras hacia el sur hasta el departamento de Nariño.
Una vez integrada la información en la base de datos de la colección total, se procedió a explorar dicha información a través de estadística descriptiva y cruces de variables (altura vs. taxa, número de registros vs. provincias biogeográficas etc.).
Posteriormente se realizó un análisis para evaluar la complementariedad de las colecciones, se realizaron comparaciones de similitud utilizando el índice de complementariedad de Marczewski-Steinhaus (Colwell y Coddington 1994), el cual relaciona las variables en estudio (taxa, localidad etc.), compartidas y únicas por cada par de colecciones. Se determinó también la representatividad de los géneros más abundantes, entendida como la relación entre el número de géneros observados y el número de géneros reportados, expresados en porcentaje basados en la literatura (Hilty y Brown 1986, AOU 2003).
Por último, se realizó un análisis de agrupamiento, basado en la presencia o ausencia de los taxa, en las diferentes provincias biogeográficas, para obtener agrupamientos de las bioregiones. Para ello, se realizó una matriz de presencia/ausencia de la especies en las provincias biogeográficas, según los datos de registros de colecciones y complementados con las distribuciones de especies (Hilty y Brown 1986). Esta matriz se ingresó al programa estadístico SPCS para obtener un dendrograma. Con el fin de darle mayor consistencia a los datos y debido a que la región del Chocó-Magdalena es demasiado amplia y heterogénea, se decidió separar esta provincia en dos subregiones: Chocó (Va) que comprende toda la costa Pacífica hasta el alto San Jorge y alto Sinú, y valle del Magdalena (Vb), que incluye el Magdalena medio, Catatumbo y Lebrija.
Fuente: Aves rapaces diurnas de Colombia
COLOMBIA, DIVERSA POR NATURALEZA
César Márquez
Marc Bechard
Fernando Gast
Víctor Hugo Vanegas
Instituto de Investigación de Recursos Biológicos

Alexander von Humboldt

LISTA COMENTADA DE LAS AVES DEL TAGANT - Tringa glareola

  Tringa glareola ― andarríos bastardo Según Lamarche (1988) es poco común en Mauritania, donde presenta pasos apreciables sobre todo en las...