miércoles, 21 de agosto de 2013

Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco


Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco
Escuche el sonido del Graznido del Pavo Real
Datos primarios para la cría: Con respecto a la adaptación de estos animales, no hay mayores inconvenientes con el clima, salvo en lugares extremadamente fríos con nieve y varios grados bajo cero, donde necesitaran aclimatación artificial. En nuestro criadero todos los reproductores adultos se crían en libertad, de esta manera los animales adquieren una protección bacteriológica y viral, totalmente natural y de gran importancia para la vida del ave. De esta manera son animales muy fuertes a diferencia de lo que viven en cautiverio.
Nuestro hábitat de recría como ustedes podrán observar en nuestra página web
http://ar.geocities.com/lacasadelospavosreales .es   en Sierra de Los Padres, Mar del Plata, Argentina.
Los detalles más importantes para su cría son los siguientes:
A medida que la hembra pone los huevos, estos deben ser retirados y colocados en un lugar fresco, en hueveras con la punta más fina del huevo hacia abajo. De esta manera se pueden mantener sin empollar los huevos hasta 10 días. Luego hay dos formas de incubarlos, a) poniéndoselos a una gallina clueca o b) en una incubadora. En el primer caso la gallina cumple la función de madre y los hará nacer sin inconvenientes. En el caso b) debemos estar seguros del buen funcionamiento de la incubadora y uso de la misma, en este caso debemos dar vuelta los huevos 180 grados 5 veces por día, menos los dos primeros días que deben mantenerse quietos y de la misma forma 2 días antes de su nacimiento, períodos durante los cuales no hay que darlos vuelta. Demorarán 27-28 días en nacer.
Después de nacidos los pichones deben mantenerse un día con la gallina o en el caso b) dentro de la incubadora sin alimentos, ya que aún tienen alimento en su estómago.
Luego deben ser recogidos y colocados en una caja o jaula, tapada de corrientes de aire y con una lámpara que les dará el calor necesario para su desarrollo que debe estar entre los 27°C y 32°C. Estos cuidados deben ser mantenidos durante 45 días y después paulatinamente se le debe retirar el calor , llegando sin lámpara de calor a los 120 días. Después de los 120 días deben ser mantenidos en un lugar bien reparado de corrientes de aire y sin lámpara de calor. En la siguiente primavera pueden soltarse en el parque sin mayores cuidados.
Su alimentación debe ser con mucha proteína, para lo cual aconsejamos alimento balanceado BB iniciador con alto valor proteínico y agregarle raciones de huevo duro picado y radicheta picada o en el caso de ser posible usar alimentos especiales para tal fin. Estas aves no deben compartir al inicio su hábitat con otras especies.
Fuente: Pavo Real - Pavo Cristatus Azul y Blanco

La Semilla S.A. Centro Avícola y Ganadero 

martes, 20 de agosto de 2013

Libro Rojo de Aves de Colombia


Libro Rojo de Aves de Colombia
Generación: La duración de una generación es la edad promedio de los individuos padres en una población. Por tanto la duración de la generación refleja la tasa de renovación de los individuos reproductores de una población.
Es mayor que la edad de la primera reproducción y menor que la edad del individuo reproductor más viejo. Cuando la duración de la generación cambia bajo amenazas, debe utilizarse el valor previo al problema, es decir la duración más natural.
Reducción (Criterio A): Se refiera a una disminución en el número de individuos maduros de por lo menos la cantidad (%) definida por el criterio en el periodo de tiempo (años) especificado, aunque la disminución no continúe necesariamente después. Una reducción no debería interpretarse como parte de una fluctuación natural a menos que haya evidencia firme para ello. La fase descendente de una fluctuación natural normalmente no se considerará como reducción.
Disminución continua (Criterios B y C): Es una disminución reciente, actual o proyectada en el futuro (que puede ser ininterrumpida, irregular o esporádica), la cual es proclive a continuar a menos que se tomen las medidas correctoras pertinentes. Normalmente, las fluctuaciones no son consideradas como disminuciones continuas, pero una disminución observada no debería ser considerada como una fluctuación a menos que exista evidencia para ello.
Fluctuación extrema (Criterios B y C): Puede decirse que fluctuaciones extremas ocurren en ciertos taxones cuando el tamaño de la población o el área de distribución varía de forma amplia, rápida y frecuente; típicamente con una variación mayor de un orden de magnitud (es decir, un incremento o decrecimiento de diez veces).
Severamente fragmentadas (Criterio B): Se refiere a aquella situación en la que los riesgos de extinción del taxón aumentan debido a que la mayoría de los individuos se encuentran en subpoblaciones pequeñas y relativamente aisladas (en ciertas circunstancias esto se puede inferir a partir de información sobre el hábitat). Estas pequeñas subpoblaciones pueden extinguirse con una probabilidad reducida de recolonización.
Extensión de presencia (Criterios A y B): Area (en km2) contenida dentro de los límites continuos e imaginarios más cortos que pueden dibujarse para incluir todos los sitios conocidos, inferidos o proyectados en los que un taxón se halla presente, excluyendo los casos de individuos deambulantes.
Esta medida puede excluir a las discontinuidades o disyunciones en las distribuciones generales de los taxones (por ejemplo grandes áreas de hábitat obviamente inadecuado). La extensión de presencia puede ser medida frecuentemente por un polígono convexo mínimo (el polígono de menor superficie que contenga todos los lugares de presencia, pero que ninguno de sus ángulos internos exceda los 180 grados).
Area de ocupación (Criterios A, B y C): Se define como el área dentro de la extensión de presencia, efectivamente ocupada por el taxón, excluyendo los casos de actividades asociadas al deambular. La medida refleja el hecho de que un taxón comúnmente no aparecerá en todo el área de su extensión de presencia, ya que puede contener hábitats no ocupados o inadecuados. En algunos casos, el área de ocupación es el área más pequeña esencial para la supervivencia de las poblaciones existentes de un taxón, cualquiera que sea su etapa de desarrollo (por ejemplo los lugares de nidificación colonial irremplazables, los sitios de alimentación cruciales para los taxones migratorios). El tamaño del área de ocupación será una función de la escala en que se mida, y debe darse a una escala apropiada para los aspectos relevantes del taxón, la naturaleza de las amenazadas y la información disponible. Para evitar inconsistencias y sesgos en la evaluación debido a la estimación aplicando un factor de corrección de escala. Es difícil dar un método estricto de cómo llevar a cabo la estandarización, ya que los diferentes tipos de taxones tienen diferentes relaciones de escala - área.
Localidad (Criterios B y D): Se define como un área geográfica o ecológica distintiva en la cual un solo acontecimiento amenazante puede afectar rápidamente a todos los individuos del taxón presente. El tamaño de una localidad depende del área cubierta por la amenaza y puede incluir parte de una o muchas subpoblaciones del taxón. Cuando una especie es amenazada por mas de un factor, la localidad debería ser definida en base a la amenaza potencial mas seria.
APLICACIÓN DE LAS CATEGORIAS DE LA UICN A LA
AVIFAUNA COLOMBIANA
Para el análisis del riesgo de extinción de cada especie evaluada se hizo un análisis utilizando un Sistema de Información Geográfico (SIG). De esta manera se generó información a escala nacional sobre su extensión de presencia, área de ocupación actual y área de ocupación original. Esto se hizo utilizando un modelo simple de superposición de capas o temas bases. El proceso se realizó a partir de tres coberturas temáticas básicas a escala nacional: un modelo digital de elevación del terreno, con una precisión de 1 km (USGS 1998); un mapa general de ecosistemas de Colombia a escala
1:1’500.000 (Etter 1998) y un mapa de ecosistemas originales la región andina colombiana a escala 1:1’500.000 (Etter et al. 1999). Adicionalmente, para los análisis de especies de la Sierra Nevada de Santa Marta se utilizó el mapa de comunidades vegetales de la Sierra Nevada de Santa Marta, a escala 1:500.000 (Fundación Pro-Sierra Nevada de Santa Marta 1998).
Estos análisis involucraron diferentes conversiones entre formatos raster y vector, así como operaciones básicas de calculo de áreas, intersecciones, transformaciones y reclasificación de temas; estos fueron adelantados utilizando Arcview 3.2 (ESRI 1996). La metodología base siguió varios pasos para los cuales se utilizó información publicada e inédita sobre la distribución geográfica (incluyendo registros en colecciones biológicas y observaciones fidedignas) y requerimientos ecológicos de la especie, compilados en su respectiva ficha (Figura 2).
El primer paso consistió en delimitar un polígono de extensión de presencia con base en la información sobre la distribución de la especie. Como norma para la definición de los límites del polígono usamos un criterio de continuidad de hábitat para aquellos casos en que la información sobre los límites de la distribución de la especie era ambigua. Según este criterio se incluyó el polígono completo de un ecosistema en que ha sido registrada la especie hasta el punto en que este polígono es interrumpido por una barrera geográfica o es reemplazado por un ecosistema no utilizado por la especie. Con base en este polígono de extensión de presencia se estimó el área de la extensión de presencia de la especie en el país. En el segundo paso se intersectó la extensión de presencia con el mapa de ecosistemas originales de la región andina o el mapa general de ecosistemas de Colombia. Dentro del área de intersección se seleccionaron los ecosistemas utilizados por cada especie. Una vez seleccionados los ecosistemas se calculó la extensión de cada uno de los ecosistemas dentro del rango de altitud utilizado por la especie. Con estos datos se midió el área de ocupación original de la especie.
En el tercer paso se intersectó la extensión de presencia con el mapa general de ecosistemas de Colombia para obtener la extensión de cada uno de los ecosistemas actuales utilizados por la especie (incluyendo tanto ecosistemas naturales como antrópicos). Con esta información se estimó la extensión actual de cada uno de los ecosistemas dentro del rango de altitud apropiado. Finalmente se procedió a calcular el área y porcentaje de ecosistemas remanentes y perdidos.

Fuente: Renjifo, L. M., A. M. Franco-Maya, J. D. Amaya-Espinel, G. H. Kattan y B. López-Lanús (eds.). 2002. Libro rojo de aves de Colombia. Serie Libros Rojos de Especies Amenazadas de Colombia . Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y Ministerio del Medio Ambiente. Bogotá, Colombia.

lunes, 19 de agosto de 2013

Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves INTRODUCCION


Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves
INTRODUCCION
Las aves presentan una gran diversificación en morfología, tamaños, colores, formas de volar y hasta cantos. Hoy se conocen más de 9000 especies de aves pero muchas veces no comprendemos que también existen entre ellas una gran variabilidad en la conformación anatómica del aparato de la visión, producto a los ecosistemas que tuvieron que adaptarse.
Esta gran plasticidad de adaptación les permitió la conquista de nuevas regiones geográficas, detectar los peligros rápidamente y establecer una gran competitividad territorial con otras especies presentes.
Por estas razones unas de las armas estratégicas que les permitió a las aves estar hoy presentes en casi todos los ecosistemas del mundo fueron sus capacidades de adaptación, en las que el sentido de la visión tuvo ytiene un papel fundamental.
Desarrollar un sistema de visión tan eficiente proporcionó a estas una importantísima ventaja evolutiva sobre otras especies animales, pero a su vez las hace muy sensibles a las afectaciones oftalmológicas y simples alteraciones a este nivel pueden llevar al traste su capacidad de subsistencia en vida libre por imposibilitarles hacer un vuelo bien direccionado y limitar su calidad de vida cuando se hallen en cautividad.
Desde principios del siglo pasado se comienzan a realizar estudios profundos sobre la anatomofisiología de la visión de las aves, estudios muchas veces limitados por no contarse con elementos modernos de magnificación, medición y posibilidades de realizar análisis comparativos e histológicos pero que sirvieron de base para el desarrollo de la oftalmología aviar actual.
Para poder realizar valoraciones oftalmológicas en las aves, la comprensión de la anatomía del ojo y en especial del ojo del ave es un factor indispensable para adentrarnos en la posibilidad de poder realizar un diagnóstico certero de las patologías que afectan el órgano de la visión de estas especies. Afectaciones que muchas veces se ven potencializadas por las condiciones de cautividad a que son sometidas las aves y algunas pueden ser propiciadas al realizar el hombre cruzamientos genéticos incorrectos en el ansia de satisfacer un deseo propio ornamental pero en detrimento de la calidad de vida del ave.
Solo en los últimos años, en que se ha enraizado el concepto de protección de las aves de vida libre y cautividad como elemento importantísimo de bienestar animal, estableciéndose metodologías para la protección de los ecosistemas en las investigaciones relacionadas con estas especies, se ha comenzado a considerar la oftalmología aviar como una especialidad de gran relevancia dentro de la clínica veterinaria, demostrándose que el sistema de la visión tiene una importancia de subsistencia indiscutible para estas especies, aclarándose a través de estudios las diferencias en la visión con otras especies animales y las existentes dentro de las propias aves.
A pesar de los éxitos que se van obteniendo, la realización de estudios clínicos en aves ornamentales en las consultas veterinarias es una actividad poco desarrollada y la oftalmología como especialidad de la medicina veterinaria es poco incursionada por los médicos veterinarios en general y aún menos dentro de la ornitología. Es por esta razón que en muchas oportunidades no se les realiza una inspección clínica correcta a los casos de aves que puedan padecer afectaciones del sistema visual, siendo los diagnósticos superficiales y los tratamientos desastrosos.
Las posibilidades de un diagnóstico correcto en oftalmología aviar debe transcurrir por una adecuada determinación de las causas que pudieron provocar la patología. Con la utilización de equipos y elementos de diagnóstico, una apropiada clasificación de las patologías, las pruebas accesorias de diagnóstico a realizar, las posibles muestras a tomar y un correcto envío a laboratorios aviares especializados, muchas veces permite determinar la etiología del proceso y encaminar, basados en el diagnóstico del laboratorio, las medidas de prevención y terapéuticas a aplicar en nuestras aves pacientes.
El presente trabajo incursiona en un recuento anatomofisiológico del sistema de la visión aviar subrayando las características diferenciales más evidentes entere una especie y otra.
Luego se abordan las características de la revisión clínico oftalmológica de un ave y las diversas metodologías de diagnóstico a las que se puede recurrir para confirmar la presencia de una patología determinada.
Las patologías oftalmológicas de más común presencia en consulta veterinaria ornitológica serán presentadas interrelacionándolas con causas predisponentes, genéticas, enfermedades sistémicas y traumas.
Por último se expondrán algunos consejos y metodologías en el tratamiento de las enfermedades oftalmológicas en esta especie que por ser muy particulares muchas veces son del desconocimiento de profesionales de la veterinaria.
Fuente: REDVET. Revista electrónica de Veterinaria 1695-7504 2007 Volumen VIII Número 6
Valoración de las afectaciones al sistema visual de las aves
REDVET Rev. electrón. vet. http://www.veterinaria.org/revistas/redvet  -http://revista.veterinaria.org

Vol. 12, Nº 1 Enero/2011– http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n010111.html

viernes, 16 de agosto de 2013

Los pericos – Vida en sociedad


Los pericos – Vida en sociedad
Los pericos también usan sus plumas y la coloración de éstas para comunicarse. Muchas especies tienen parches de colores llamativos en las alas, colas o crestas de la cabeza que solo pueden ser vistos cuando abren las alas, colas o alzan la cresta. Los utilizan de diferentes maneras durante el cortejo, como señales de identificación durante el vuelo o para amenazar. Algunas especies usan los parches como identificación del sexo, por ejemplo los machos del perico de frente blanca (Amazona albifrons) y el perico yucateco (Amazona xantholora) tienen parches rojos en las alas y las hembras no. El macho del periquito catarina (Forpus cyanopygius) tiene un parche azul en las alas y rabadilla y la hembra no.
Existen varias ventajas de vivir en grupos para los pericos. Una de ellas es la defensa contra depredadores. Esta táctica de defensa es muy utilizada por diversas especies como peces, mamíferos herbívoros y muchos grupos de aves. Cuando una parvada vuela, el depredador se enfrenta ante una imagen de un organismo gigantesco compuesto por cientos o miles de aves que se mueve de forma organizada. El movimiento lo confunde y le cuesta trabajo distinguir a individuos para poder así enfocarse en su captura. Los pericos tratan de esconderse entre sus compañeros intentando siempre estar entre los de en medio y no en la parte exterior de la parvada, esto hace que a la vez que la parvada viaja, gire y se convulsione constantemente añadiendo a la confusión del depredador.
Los grandes grupos también funcionan para alertar de peligros ya que cuando hay muchos individuos siempre habrá alguno que esté vigilando mientras los otros continúan con sus actividades como comer o beber. También se juntan para descansar en el día, pero es en la noche cuando se agrupan en mayor número. Los dormideros más numerosos tienden a ser más seguros por la cantidad de centinelas potenciales que pueden dar la alarma ante depredadores. Además, para un individuo es una ventaja ya que la probabilidad de que sea el escogido por un depredador es menor a que éste escoja a algún otro individuo dentro del grupo. El dormir de forma solitaria incrementa la posibilidad de que el depredador escoja al perico solitario.
Hay algunas especies que llegan a formar parvadas mixtas, como por ejemplo el perico de frente blanca (Amazona albifrons) y el perico yucateco (Amazona xantholora) en Campeche. En algunos sitios se pue-den congregar diferentes especies de pericos para alimentarse, beber o comer arcilla en bancos de arena. Sin embargo, en general prefieren la sociedad con individuos de su propia especie y para evitar competencia por alimentos entre miembros de la misma población, los individuos se dispersan en direcciones opuestas cuando terminan de descansar o al despertarse de sus dormideros.
Se podría llegar a pensar que la forma más común de socializar es a través de la comunicación vocal y los pericos son conocidos por su habilidad de imitar las palabras de los humanos. No obstante, en vida libre no utilizan esta habilidad y no imitan a otras especies animales. Se sabe que en algunas especies los llamados son diferentes entre poblaciones de distintas regiones. Esto indicaría que para poder socializar tendrían que aprenderse los llamados locales e imitarlos. Sin embargo, no se sabe con certeza para que necesiten la habilidad de imitar aunque no son las únicas aves que lo hacen. Hay otras que imitan cantos, sonidos y voces como los mynah, estorninos, cenzontles, cuervos, etc.
Al igual que muchas aves los pericos tienen una serie de gritos, chillidos, silbidos y llamadas que utilizan para comunicarse. Durante sus vuelos la comunicación es frecuente para mantener la unidad de pareja, de grupo o para maniobrar la parvada. Los llamados de algunas especies son tan distintivos que se puede identificar a la especie por éstos sin siquiera verlos. Utilizan gritos de alarma al detectar peligros, pero se ha visto que cuando están en un árbol y detectan a un halcón inmediatamente guardan silencio, para al momento de realizar la huída hacerlo de forma lo más ruidosa posible con grandes gritos de alarma. La intención de salir volando al mismo tiempo y con tanto ruido es para crear confusión en el depredador.
Fuente: DEFENDERS OF WILDlIFE

LECTURA 04

miércoles, 14 de agosto de 2013

Aves rapaces diurnas de Colombia Especímenes de falconiformes


Aves rapaces diurnas de Colombia
Especímenes de falconiformes en colecciones biológicas e introducción a su biogeografía
Este capítulo se pretende hacer un esbozo general del estado de la diversidad de rapaces en Colombia bajo dos contextos específicos: su presencia en las colecciones biológicas y su distribución a través de las diferentes unidades geográficas (localidades de registro, departamentos, provincias biogeográficas). Se han utilizado los datos de registros de Falconiformes de colecciones nacionales e internacionales colectados en diferentes puntos del país (Anexo 1), con el fin de explorar un poco más a fondo la información sobre la avifauna colombiana contenida en instituciones como museos, universidades y colecciones privadas.
En concordancia con lo anterior los datos de registros ornitológicos correspondientes al orden Falconiformes, fueron obtenidos de las colecciones biológicas del Museo de la Universidad de La Salle en Bogotá (USB), Universidad del Valle (UV), Instituto de Ciencias Naturales (ICN), el Museo de Historia Natural en Londres (ML) y varios museos de Estados Unidos (USA); Colegio San José en
Medellín (CSJ), Universidad del Atlántico (UA), Museo de Historia Natural de Popayán – Universidad del Cauca (MHNP), Colección Federico Lehmann (MHNCL) y la Colección Federico Medem del Instituto Alexander von Humboldt (IAvH). Todos los registros de las colecciones fueron incluidos, sin embargo, se tuvo especial cuidado en detectar y corregir errores en la clasificación taxonómica de las especies e inconsistencias en su ubicación geográfica, tanto a escala departamental como municipal. La información compilada fue depurada e integrada en una base de datos que comprende los siguientes campos: colección de origen, familia, género, especie y subespecie, fecha y lugar de colección (departamento, municipio y localidad), altura y provincia biogeográfica.
La caracterización por «provincias biogeográficas » se logró gracias a la articulación de los registros y el mapa de unidades biogeográficas de Colombia (Hernández-Camacho et al. 1992) ubicando las localidades de muestreo con información de departamento y municipio sobre el mapa. Estas unidades biogeográficas fueron definidas por Hernández y colaboradores (en Halffter 1992) bajo criterios fisionómicos de la vegetación, paisajes, condiciones climáticas y los componentes mismos de la biota. A continuación se nombran las provincias biogeográficas (con sus correspondientes códigos) sin intención de caracterizarlas en detalle.
(I) Territorios insulares oceánicos caribeños. Archipiélago de San Andrés y Providencia y cayos aledaños.
(II) Territorios insulares del pacífico. Isla de Malpelo y Gorgona.
(III) Cinturón árido pericaribeño. Desde la alta Guajira hasta la zona baja del río San Jorge y el valle del Cesar sin incluir la Sierra Nevada de Santa Marta.
(IV) Macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta. Incluyendo los flancos norte y occidente de la Sierra.
(V) Chocó-Magdalena. Andén Pacífico (Va), Magdalena medio, bajo río Cauca, alto San Jorge, alto Sinú, Catatumbo y Lebrija (Vb).
(VI) Orinoquia. Departamentos de Arauca, Casanare, piedemonte del Meta y sabanas altas al sur del río Meta
(VII) Guayana. Sierra de La Macarena, oriente del río Guaviare y departamentos de Guainía y Vaupés.
(VIII) Amazonia. Piedemontes del Caquetá y Putumayo y departamento del Amazonas.
(IX) Norandina. Desde la serranía de Perijá a lo largo de las tres cordilleras hacia el sur hasta el departamento de Nariño.
Una vez integrada la información en la base de datos de la colección total, se procedió a explorar dicha información a través de estadística descriptiva y cruces de variables (altura vs. taxa, número de registros vs. provincias biogeográficas etc.).
Posteriormente se realizó un análisis para evaluar la complementariedad de las colecciones, se realizaron comparaciones de similitud utilizando el índice de complementariedad de Marczewski-Steinhaus (Colwell y Coddington 1994), el cual relaciona las variables en estudio (taxa, localidad etc.), compartidas y únicas por cada par de colecciones. Se determinó también la representatividad de los géneros más abundantes, entendida como la relación entre el número de géneros observados y el número de géneros reportados, expresados en porcentaje basados en la literatura (Hilty y Brown 1986, AOU 2003).
Por último, se realizó un análisis de agrupamiento, basado en la presencia o ausencia de los taxa, en las diferentes provincias biogeográficas, para obtener agrupamientos de las bioregiones. Para ello, se realizó una matriz de presencia/ausencia de la especies en las provincias biogeográficas, según los datos de registros de colecciones y complementados con las distribuciones de especies (Hilty y Brown 1986). Esta matriz se ingresó al programa estadístico SPCS para obtener un dendrograma. Con el fin de darle mayor consistencia a los datos y debido a que la región del Chocó-Magdalena es demasiado amplia y heterogénea, se decidió separar esta provincia en dos subregiones: Chocó (Va) que comprende toda la costa Pacífica hasta el alto San Jorge y alto Sinú, y valle del Magdalena (Vb), que incluye el Magdalena medio, Catatumbo y Lebrija.
Fuente: Aves rapaces diurnas de Colombia
COLOMBIA, DIVERSA POR NATURALEZA
César Márquez
Marc Bechard
Fernando Gast
Víctor Hugo Vanegas
Instituto de Investigación de Recursos Biológicos

Alexander von Humboldt

lunes, 12 de agosto de 2013

Aves Marinas y Playeras Los problemas de conservación

Aves Marinas y Playeras
Los problemas de conservación que enfrentan las aves playeras no son muy diferentes a los de otras aves: degradación de hábitat, desarrollo costero, y muchos otros relacionados con el crecimiento de la población humana. De particular preocupación son las especies que reproducen en playas, donde son continuamente molestadas por el desarrollo de actividades recreativas. Incluso la basura que dejan los visitantes en la playa puede atraer a predadores de estas aves. A pesar de que muchas especies poseen grandes poblaciones, se trata de animales muy vulnerables por su comportamiento gregario. Durante la migración en la etapa no reproductiva estas aves utilizan sitios de alimentación en playas específicas, donde se congregan de a miles. El disturbio ocasionado por los turistas en las playas hace que estos individuos no puedan alimentarse, recuperar la energía gastada en el viaje, y seguir la migración hacia los sitios de reproducción.
Esto se traduce en una disminución poblacional a corto plazo. Las pesquerías costeras y artesanales también afectan a estas aves al alterar el ambiente de alimentación y disminuir la disponibilidad de presas. El desarrollo urbano en las costas y la contaminación marina son dos factores importantes que condicionan la distribución y abundancia de las aves playeras, causando la pérdida de su hábitat.

  

Pingüino Penacho Amarillo - Eudyptes chrysocome
Distribución
El Pingüino Penacho Amarillo se encuentra ampliamente distribuido en islas de los océanos australes y en islas subantárticas. En la costa Argentina nidifica en Isla Pingüino (Santa Cruz), en la Isla de los Estados (Tierra del Fuego) y en Islas Malvinas.
Dimensiones
Los adultos miden 40 cm de alto.
Peso
Los adultos pesan entre 2 y 4 Kg.
Características morfológicas
Es relativamente pequeño y rechoncho. Es negro en el dorso y blanco en su zona ventral. En la cabeza presenta una capucha negra con cejas doradas que forman un penacho de largas plumas amarillas. Su pico es anaranjado-rojizo y termina en un gancho pronunciado.
Comportamiento general
Forma colonias en islas rocosas y empinadas. Puede trepar costas escarpadas ya que los dedos de las patas son flexibles para aferrarse a superficies rocosas. Salta desde la cresta de las olas para llegar a tierra y sube las pendientes avanzando con pequeños saltos.
Alimentación
Se alimenta principalmente de peces, crustáceos y cefalópodos del macrozooplancton: calamares, calamaretes, pulpo colorado y larvas y juveniles de peces como sardina fueguina o bacalao austral. Durante la incubación de los huevos y la crianza de los pichones, ambos miembros de la pareja intercambian periodos de alimentación en el mar con periodos de cuidado del nido de hasta 15 días de duración. En los primeros 20 días de vida del pichón, sólo la hembra lo alimenta, realizando viajes diarios de hasta 48 hs. Los machos pueden recorrer unos 800 km para alcanzar su alimento, mientras que las hembras realizan viajes más cortos, hasta una distancia de 360 km. Realizan buceos a profundidades promedio de 25 m, con duraciones de 70 s en los machos y 60 s en las hembras.
Reproducción
En Isla de los Estados el ciclo reproductivo comienza a fines de septiembre o principios de octubre, con la llegada de los machos a la colonia, continuando con el arribo de las hembras unos días más tarde. El Pingüino Penacho Amarillo presenta una alta fidelidad al nido y a la pareja.
Su nido es una depresión en el suelo, forrada de hierbas y piedras. La puesta de huevos se realiza a fin de octubre (2 huevos por nido), aunque generalmente un solo pichón sobrevive y la eclosión ocurre a fines de noviembre. Los pichones son inicialmente alimentados sólo por sus madres y a medida que crecen, los padres también realizan viajes para conseguir alimento. Mientras ambos padres se encuentran en el mar, los pichones se agrupan en “guarderías” en la playa. Alrededor de los 50 días de vida los pichones mudan para adquirir su primer plumaje juvenil. A fines de enero los adultos comienzan sus viajes de alimentación previos a la muda, que ocurrirá a fines de febrero. En marzo, los adultos dejan la colonia y comienzan su dispersión post reproductiva. La colonia de Isla Pingüino comienza su ciclo reproductivo un mes más tarde que la colonia de Isla de los Estados.
Estado de Conservación
Las principales amenazas para estas aves marinas son: la sobrepesca, la captura incidental en artes de pesca, la contaminación (especialmente por derrames de petróleo) y los disturbios ocasionados por el turismo. En el caso del Pingüino Penacho Amarillo, no existen muchos estudios acerca de cómo son afectados por estos factores. La evidencia de mortalidad incidental en pesquerías es muy fragmentaria, sólo se conocen algunos reportes de capturas en barcos de calamar. Es probable que sus hábitos alimenticios lo hagan poco proclive a ser víctima de mortalidad en pesquerías industriales. Por otro lado, en Isla Pingüino, el Pingüino Penacho Amarillo está sujeto a la actividad turística, si bien las visitas se hacen en forma controlada, el número de visitantes se ha incrementado en los últimos años. En Isla de los Estados, animales introducidos como la cabra y el ciervo colorado pisotean los pastizales costeros, modificando el hábitat de nidificación de los pingüinos. La alta dependencia de los pingüinos por estos pastizales podría hacerlos vulnerables. La UICN lo ha clasificado en el año 2008 como Vulnerable (VU). Esto se debe a que su población mundial ha disminuido un 30% en los últimos treinta años.
Fuente: Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural


viernes, 9 de agosto de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres Prioridad IV.


Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
Prioridad IV. Censos por puntos alejados de carreteras. Como cuarta prioridad recomendamos que la estación incorpore conteos por puntos organizados en intervalos de aproximadamente 100 puntos en áreas alejadas de la red vial y no cubiertas por los conteos desde carreteras descritos anteriormente. Cada intervalo de 100 puntos requerirá un máximo de 10 días-persona durante el mismo periodo que los censos desde carreteras, suponiendo que se puedan cubrir 10 puntos cada día utilizando senderos o a campo traviesa.
Prioridad V. Trabajo adicional. Cuando los recursos lo permitan, se recomienda que la estación aumente sus esfuerzos siguiendo el orden de prioridades aquí establecido. Sin embargo, las condiciones locales, diversidad de hábitats, la duración de la temporada y la consulta con bioestadistas, modificarán el orden y la magnitud del trabajo adicional a realizar en cada estación.
Así mismo, según los intereses de los investigadores, la estación podrá incorporar estudios adicionales no cubiertos en el presente manual.
Ubicación de una estación de monitoreo
Una estación de monitoreo debe ubicarse en un hábitat representativo de la zona, o bien en un área de especial interés. La estación puede abarcar varios tipos de hábitat, algunos de los cuales contarán con mayores densidades de aves que otros. Debido a la posibilidad de que los parámetros poblacionales y demográficos derivados sean altamente sensibles a cambios sucesionales de la vegetación, las estaciones no deberán situarse en hábitats demasiado jóvenes. Sin embargo, el uso de un hábitat joven es aceptable si éste se mantiene en un estadio sucesional bajo debido a técnicas de manejo activas en la zona (tala forestal, agricultura, etc.).
Si el método de monitoreo utilizado en la estación incluye un elevado número de puntos de conteo, estos pueden repartirse a lo largo de una red de carreteras o senderos, cubriendo una amplia superficie dentro de la zona estudiada. Esto aportará solidez a los datos obtenidos ya que cada punto se encontrará situado en un lugar representativo de los hábitats de la zona. Para los métodos de búsqueda de nidos y mapeo de parcelas, las parcelas de estudio, normalmente cuadradas o rectangulares, suelen establecerse en zonas de un sólo tipo de hábitat. Las parcelas situadas en hábitats heterogéneos no suelen ser tan útiles ya que resulta difícil analizarlas en función de cada uno de los hábitats que contienen.
Para el método de captura con redes, sugerimos que las redes se situen donde el número de capturas sea alto. Por el contrario, los puntos de conteo y las parcelas de búsqueda de nidos deben situarse en lugares representativos de la zona.
Estaciones permanentes
Aunque los programas de monitoreo a gran escala son de vital importancia, estudios detallados en áreas protegidas, tales como parques o reservas biológicas, pueden contribuir notablemente a aumentar nuestros conocimientos sobre  las poblaciones de aves terrestres. Los estudios intensivos sobre la biología de especies determinadas, normalmente mediante el marcaje de individuos con anillos de colores, pueden aportar valiosa información para su manejo. Así mismo, el desarrollo simultáneo de otras investigaciones biológicas en la estación ayudará a conocer mejor los distintos factores que afectan a las poblaciones de aves terrestres y sus hábitats. Las estaciones de monitoreo permanentes con proyectos de campo activos y alojamiento para biólogos, son idóneas para el desarrollo de programas intensivos en zonas remotas y a menudo atraen voluntarios.
La obtención de patrocinadores institucionales para estaciones permanentes puede dar lugar a compromisos de largo plazo. Un programa de monitoreo con dichos compromisos continuará adelante a pesar de reemplazos en el personal y, con suerte, contará con un aporte estable de fondos. Además, la participación de voluntarios locales en la toma de datos y otras actividades de la estación puede dar lugar al desarrollo de programas educativos que promuevan el acercamiento entre la estación, otras entidades de la región y la comunidad local. Los observatorios ornitológicos y las estaciones biológicas universitarias en Norteamérica y América Latina llevan años poniendo en práctica programas de estas características.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin

David F. DeSante Borja Milá

LISTA COMENTADA DE LAS AVES DEL TAGANT - Tringa glareola

  Tringa glareola ― andarríos bastardo Según Lamarche (1988) es poco común en Mauritania, donde presenta pasos apreciables sobre todo en las...