lunes, 8 de julio de 2013

Pericos


Pericos
Los pericos son aves del orden Psitaciformes el cual cuenta con tres grandes familias: Psitacidae, Cacatuidae y Loridae, aunque algunos científicos solo aceptan la existencia de la familia Psitacidae. Comúnmente se conocen con varios nombres ya que este orden de aves es muy amplio. En ella se encuentran las guacamayas, los pericos, los periquitos del amor, las cacatúas, loris y a todas las especies se les llama Psitácidos en general. El nombre común de perico es sinónimo de loro y cotorro, no hay diferencia alguna, no son especies diferentes.
Los investigadores reportan que existen alrededor de 340 especies vivas de pericos. Hay más o menos 15 especies que ya se extin-guieron. En general, los pericos son aves que se identifican fácilmente por tres características principales; su pico grande, curvado o ganchudo, el cere carnoso encima del pico y las patas zigodáctilas. Además presentan un plumaje de colores vivos, tienen una cabeza grande, cuello corto y patas cortas.
El pico y cere de los pericos
El pico es la característica más distintiva de los pericos. La mandíbula superior es mucho más grande que la inferior y con forma de gancho curvado hacia abajo. Tiene una particularidad que no es común en otras aves y es que esta adherido al cráneo por una estructura en forma de bisagra que le permite abrir el pico de forma muy amplia. La mandíbula inferior termina en forma de cincel y es usada para romper o cortar. El pico de los pericos es uno de los picos más fuertes de todas las aves y les permite romper las más duras nueces y semillas. La mayoría de los pericos forrajean en los árboles y su pico se ha vuelto una herramienta que les brinda diversas habilidades; son de las pocas aves que los usan para trepar, les permite arrancar pedazos de corteza en busca de alimento o para hacer nidos, es usado como defensa o para acariciar delicadamente a sus parejas.
Los picos de los pericos necesitan estar en buenas condiciones para hacer todo este trabajo y por lo mismo los cuidan con esmero. Para mantener el filo los tallan contra la corteza, pero además necesitan ejercitar los músculos que los mueven por lo que continuamente están picando y arrancando pedazos de madera para hacerlos trizas.
Encima del pico se encuentra el cere, que es la estructura que contiene los nostrilos o aberturas nasales. El cere es muy prominente en los pericos y es de forma carnosa parecido al de las palomas. En algunos pericos como el perico de nuca amarilla (Amazona auropalliata) presenta plumas. En otras especies puede ser de diferente color dependiendo del sexo, por ejemplo en los periquitos australianos, los machos tienen el cere azul y en las hembras es de color carne.
La lengua de los pericos
Es muy peculiar, tiene gran movilidad y es gruesa y carnosa. Es un gran instrumento para manipular el alimento y la usan para sentir las semillas, detectar la mejor zona de apertura, para después colocarlas y apretarlas contra la mandíbula superior de manera que la mandíbula inferior que funciona como cincel las pueda abrir. En algunas especies la lengua tiene papilas fibrosas que les ayudan a lamer néctares y recoger polen.
Las patas de los pericos
Los pericos tienen patas muy peculiares que les dan habilidades únicas al trepar y al alimentarse. Tienen dos dedos dirigidos hacia delante y dos hacia atrás por lo que se denominan zigodáctilas y les dan gran agarre y versatilidad. Muy pocas aves pueden agarrar y manipular la comida con las patas. Por otro lado, sus patas cortas y fuertes les permiten sostener y balancear su cuerpo en una sola pata mientras utilizan la otra para llevar alimento hasta su pico. Se ha especulado mucho acerca del uso de las patas y algunos autores afirman que la mayoría de los pericos son zurdos.
Fuentes:  LECTURA -  Defenders of Wildelife


viernes, 5 de julio de 2013

Aves Marinas y Playeras


Aves Marinas y Playeras
AVES MARINAS
En la costa Argentina se reproducen 17 especies de aves marinas: gaviotas, gaviotines, pingüinos, cormoranes, petreles y escúas. Además, en el Mar Argentino se alimentan cerca de 60 especies que reproducen en sitios lejanos tales como Antártida e Islas Subantárticas, Australia y Nueva Zelanda.
Son animales de vida larga, pudiendo vivir entre 20 y 60 años según la especie. Se caracterizan por su madurez retardada, es decir, su reproducción tardía. En general los juveniles tardan al menos 3 años en estar maduros sexualmente, aunque este retraso varía entre las diferentes especies, llegando a los 12 años en los albatros. Son monógamas y, en general, mantienen la misma pareja durante varios años. Se reproducen en colonias ubicadas en la costa o en islas. Son fieles a sus sitios de reproducción, regresan todos los años a la misma colonia, y en algunos casos utilizan el mismo nido cada vez. Ponen pocos huevos en comparación con las aves terrestres (de 1 a 4 según la especie) y algunas especies reproducen cada dos años. Ambos miembros de la pareja incuban los huevos y alimentan a sus pichones.
Entre sus adaptaciones al medio marino se encuentra la glándula de la sal, ubicada en las órbitas de los ojos. La misma permite eliminar del cuerpo el exceso de sal. Otra manera de limitar la cantidad de sal es alimentarse de presas con alto contenido líquido, en lugar de beber agua de mar. Presentan también una glándula uropigia en la base de la cola, la cual segrega un aceite con el cual lubrican e impermeabilizan las plumas mediante el pico. Sus patas palmadas les permiten una mejor propulsión en el agua. La mayoría de las especies de aves marinas comparte un patrón de coloración: negro en el dorso y blanco en el vientre. Esto representa una adaptación evolutiva mediante la cual el animal puede mimetizarse eficientemente en el medio marino. Cuando nada sumergido, su dorso oscuro pasa desapercibido para un predador que lo observa desde arriba, al confundirse con los tonos oscuros de las profundidades marinas, y a la inversa, su torso blanco se mezcla con la luminosidad de la superficie para el que observa desde una profundidad mayor.
Las presas más ingeridas por las aves marinas son los peces, y en menor medida los cefalópodos (calamares y pulpos) y los crustáceos (langostinos, camarones, etc). Sin embargo, algunas especies también se alimentan de pequeños organismos del fitoplancton y del zooplancton. Debido a que poseen pocos predadores y a que por su tipo de alimentación se encuentran en el nivel trófico más alto, las aves marinas son consideradas predadores tope.
Existe una gran diversidad en las formas que tienen las diferentes especies de conseguir su alimento.
Algunas detectan sus presas durante el vuelo y se zambullen para atraparlas (gaviotines), otras las detectan mientras están posadas sobre la superficie del agua (gaviotas) o mientras bucean (cormoranes y pingüinos). También existen especies que roban el alimento a otras aves de la misma o de otra especie, comportamiento conocido como cleptoparasitismo (gaviotas, gaviotines, escúas). Algunas aves marinas predan sobre huevos y pichones de otras especies (gaviotas, escúas) o se alimentan de carroña (petrel gigante del sur). Esta diversidad en su comportamiento de alimentación se ve representada en algunas características morfológicas como la forma y el tamaño del pico y de las alas.
Si bien todas las aves marinas son coloniales, y se reproducen en la costa o en islas, cada especie selecciona ambientes con características particulares al momento de construir sus nidos. Por ejemplo, algunas construyen nidos con su propio guano, al que agregan algas para mantener fresco, en terrenos llanos, paredes de acantilados o arbustos (cormoranes). Otras, en cambio, ponen sus huevos directamente sobre la arena o el canto rodado (gaviotines), en playas abiertas, o cavan sus nidos bajo tierra (pingüinos).
Ambos miembros de la pareja se ocupan del cuidado del nido y la alimentación de los pichones. En comparación con las aves terrestres, el periodo de cuidado de los pichones es largo (hasta 6 meses en algunas especies). Esto varía en función del grado de desarrollo del pichón al nacer: algunos nacen sin plu món y con los ojos cerrados (altriciales: cormoranes), por lo cual no pueden moverse del nido. Otros en cambio nacen con plumón, ojos abiertos, e inmediatamente pueden moverse del nido (precociales: gaviotas, gaviotines), aunque dependen de los padres para su alimentación. En general, los pichones se independizan de los padres cuando finaliza la temporada reproductiva y abandonan la colonia.
Fuente: Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural
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miércoles, 3 de julio de 2013

Aves rapaces diurnas de Colombia


Aves rapaces diurnas de Colombia
Desafortunadamente la filogenia de la familia Accipitridae derivada de los análisis de ADN ribosomal no es consistente con la filogenia basada en morfología y comportamiento (Mindell 1997). Las técnicas moleculares basadas en hibridación de ADN prometen proporcionar nueva evidencia para establecer líneas evolutivas totalmente nuevas en donde los datos morfológicos han fallado en hacerlo (Sibley y Ahlquist 1985). La reciente evidencia molecular para el orden Falconiformes indica que una reconfiguración completa de la familia Accipitridae está en camino. Por ejemplo, los análisis de ADN mitocondrial muestran una relación de hermandad entre los Buteos y el clado comprendido por Milvus y Haliaeetus, lo que sugiere que los milanos (Milvine) y las águilas marinas no podrían estar en la base de los accipitridos como se consideraba previamente (Mindell 1997). Los análisis además apoyan débilmente a Circus y Accipiter como géneros hermanos así como que los géneros Gyps y Circaetus, y Pernis y Pandion sean considerados un grupo basal que forma un clado hermano. Sorprendentemente, los datos moleculares indican que Gampsonyx es un género basal con un linaje sin resolver. La carencia de congruencia entre los análisis moleculares y los morfológicos, indica que con cada evaluación que se haga de las relaciones evolutivas de la familia Accipitridae usando técnicas de ADN mitocondrial y nuclear, la manera en que vemos la filogenia y las relaciones evolutivas dentro de la familia puede cambiar considerablemente.
La familia Falconidae incluye unas 60 especies en 23 géneros, que van desde los caracaras y halcones de bosque neotropicales hasta el diverso grupo Falco que contiene 38 especies y se encuentra distribuido a nivel mundial. El origen y temprana diversificación de los Falconidae parece haber ocurrido en el neotrópico (Jollie
1953, Cade 1982, Griffiths 1999). La historia evolutiva de Falconidae comprende dos ondas de radiación adaptativa (Fox 1977).
Primero, las especies ancestrales de los caracaras, los halcones de selva, y los halcones
culebreros (guacos), y algún ancestro desconocido de los halconcitos (Microhierax) y los verdaderos halcones, se esparcieron a través de los trópicos del mundo. Luego, una segunda radiación de halcones y halconcitos ocurrió cuando los cambios ecológicos y climáticos redujeron la extensión de los bosques tropicales y expandieron enormemente las praderas y campos abiertos, cambios que debieron afectar a los falconidos altamente adaptados a los bosques y por el contrario favorecieron a aquellos con preadaptaciones para la vida en hábitats abiertos. Los halconcitos y unas pocas especies tardías de halcones comenzaron a adaptarse secundariamente a los hábitats de bosque tropical que habían quedado, después la mayoría de las poblaciones originales de falcónidos que habitaban los bosques comenzaron a extinguirse y sólo unas pocas formas sobrevivieron hasta nuestros días en el neotrópico. La dispersión y diversificación de las especies en el género Falco fue probablemente rápida y múltiple, una vez se perfeccionaron por selección natural los caracteres adaptativos de estas aves a la cacería aérea en hábitats abiertos (Darlington 1957). El Mioceno tardío o principios del Plioceno parece haber sido el momento adecuado para esta radiación. Amadon y Bull (1988) adjudicaron los 10 géneros actualmente reconocidos dentro de dos subfamilias: Polyborinae y Falconinae. La subfamilia Polyborinae incluye siete géneros neotropicales: los cuatro géneros de caracaras (Polyborus, Milvago, Phalcoboenus, y Daptrius), los halcones de selva (Micrastur), el halcón culebrero (Herpetotheres) y el halcón de alas manchadas
(Spiziapteryx). Excepto por Spiziapteryx los demás géneros se encuentran en Colombia. Los cuatro géneros de caracaras comparten algunos rasgos morfológicos y se han considerado cercanamente relacionados (Sharpe 1874, Gurney 1894, Swann
1922, Peters 1931).
Fuente: Aves rapaces diurnas de Colombia
COLOMBIA, DIVERSA POR NATURALEZA
César Márquez
Marc Bechard
Fernando Gast

Víctor Hugo Vanegas

lunes, 1 de julio de 2013

Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves


Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves
Muy comparable es el caso del bisbita común y el bisbita arbóreo (ver figuras 15 y 16) por citar solamente un caso de una familia bastante diferente. El canto del bisbita común consiste en unos trinos agudos poco elaborados, mientras que el del arbóreo recuerda mucho al del canario. Por eso es fundamental que el observador de pájaros experimentado conozca bien sus cantos. En transeptos para inventariar avifauna realizada en medios de visibilidad reducida, es frecuente que entre un 30% y un 50% de las especies solamente se detecten auditivamente.
Si, como algunas informaciones indican, el poder de resolución temporal del oído de las aves fuera muy superior al del hombre, dos especies diferentes, incluso simpátricas, podrían emitir unos cantos que resultaran indistinguibles para el oído humano pero perfectamente diferente para los pájaros.
• Sonidos no vocales: Diversas especies han desarrollado sistemas para producir sonidos de manera no vocal. Un ejemplo muy popular es el crotorar con el cual las cigüeñas (ver figura 17) se saludan en el nido. Este sonido lo producen picando entre sí las largas mandíbulas.
Fuente: Las manifestaciones sonoras en el mundo de las aves
Trabajo realizado por: Wanda E. Castillo
Universidad Tecnológica OTEIMA

Maestría en Docencia Superior

viernes, 28 de junio de 2013

Aves Marinas y Playeras


Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural
Introducción
Características generales de las aves
Las aves son animales vertebrados fácilmente reconocibles por la presencia de plumas. Existe gran uniformidad en la estructura de las aves, a pesar de que evolucionaron durante aproximadamente 130 millones de años y se adaptaron a ecosistemas tan diferentes como bosques, desiertos, montañas, praderas y ambientes de agua dulce y salada. Probablemente la razón de esta uniformidad estructural y funcional sea que las aves han evolucionado en torno a su capacidad de vuelo, lo que restringe en gran manera su diversidad. Además de plumas, todas las aves presentan extremidades anteriores modificadas como alas (que no siempre son utilizadas para el vuelo), y todas tienen extremidades posteriores, cubiertas de escamas y, en general, con 4 dedos, adaptadas para la marcha, la natación o para posarse sobre las ramas. Todas las aves mudan sus plumas al menos una vez al año, normalmente luego de la temporada de cría. También algunas sufren una muda parcial antes de este periodo, durante la cual adquieren plumas de colores o formas diferentes, importantes para el cortejo.
El esqueleto de las aves está totalmente osificado y posee cavidades neumáticas (es decir que sus huesos son huecos, lo que hace que el esqueleto sea muy liviano). La columna vertebral de las aves está altamente especializada para el vuelo, siendo su característica más llamativa la rigidez. La mayor parte de las vértebras se fusionan entre sí y con las de los huesos de la cintura pelviana para formar un eje rígido que soporta las patas posteriores y da rigidez al ave durante el vuelo. Las costillas también se encuentran fusionadas con las vértebras, la cintura pectoral y el esternón. El esternón está provisto de una quilla, donde se anclan los músculos del vuelo. Sus mandíbulas están cubiertas por picos córneos y no poseen dientes.
En cuanto a su reproducción, son animales ovíparos, de fecundación interna, es decir, mediante cópula. El desarrollo del embrión ocurre en el huevo fuera del cuerpo de la madre, durante un periodo de incubación. Los pichones pueden ser activos en el momento de la eclosión (precociales) o estar desnudos y sin movilidad (altriciales).
Las aves acuáticas
Las aves acuáticas son aquellas que viven relacionadas a cuerpos de agua. Este grupo está conformado por aves marinas, aves playeras y aves de agua dulce. Esta no es una división sistemática, es decir que no respeta el grado de parentesco entre las diferentes especies. Se trata simplemente de una agrupación de especies que utilizan un mismo hábitat, y por ello comparten características comunes.
Aves marinas: son aquellas aves que dependen exclusivamente del mar para su alimentación.
Aunque hay algunas excepciones, la mayoría de las aves de este grupo solamente está en el continente durante su etapa reproductiva y pasa la mayor parte de su vida alimentándose en el mar (pingüinos, gaviotas, gaviotines, cormoranes, petreles, albatros, escúas, etc).
Aves playeras: son aquellas aves acuáticas que se alimentan mayormente en la zona intermareal (las llamadas chorlitos y playeros), aunque también se las observa en lagunas de agua dulce y pastizales.
Aves de agua dulce: son aves que están generalmente asociadas a lagos, lagunas o ríos continentales.
Muchas de ellas utilizan también las costas marinas (patos, cisnes, flamencos, macaes, etc).
El ambiente marino es utilizado por un grupo diverso de aves acuáticas. Sin embargo, en esta serie de fichas sólo presentaremos a las aves marinas y playeras, ya que las de agua dulce pasan la mayor parte del tiempo en ambientes continentales.
Fuente: Aves Marinas y Playeras
Área Educación Ambiental - Fundación Patagonia Natural
Consolidación e Implementación del Plan de Manejo Integrado
de la Zona Costera Patagónica para la Conservación de la Biodiversidad

ARG/02/G31

miércoles, 26 de junio de 2013

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres- Alcance geográfico

Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
Alcance geográfico
Aunque lo idóneo sería poder cubrir la totalidad de una región, provincia o estado, es inevitable que existan lagunas geográficas en el alcance del método. Se sugiere que en cada unidad geográfica se desarrollen tanto métodos poblacionales como demográficos, cubriendo cualquier superficie desde unas decenas hasta varias miles de hectáreas. Así mismo, se recomienda que la toma de datos dentro de cada unidad geográfica esté estratificada al menos por tipo de hábitat, como por ejemplo “bosque de coníferas”, “páramo”, “manglar”, “chaparral litoral”, etc. Por lo general, los datos utilizados en cada análisis no deberán incluir más de un tipo de hábitat. Los datos resultantes de estas unidades proporcionarán patrones poblacionales a gran escala, como por ejemplo decrementos en toda una región o en un determinado tipo de hábitat. Los resultados de estos análisis permitirán asimismo la detección de tendencias que requieran investigación adicional o una mayor intensidad de monitoreo a fin de identificar sus causas. De hecho, el programa en su conjunto podría ser considerado un mecanismo generador de hipótesis a gran escala.
Orden de prioridades
Las distintas metodologías se comparan en el Cuadro 1. Recomendamos que, como mínimo, se establezcan los siguientes programas de seguimiento poblacional y demográfico en cada unidad y en el orden en que figuran a continuación. Aunque este manual describe tres técnicas de censado, el método de conteo por puntos de radio fijo ha sido adoptado como método estándar recomendado y su operación se describe más adelante. Cada método descrito está organizado en intervalos de 10 días, a excepción del primero que dura un solo día. Por ejemplo, si se dispone de recursos para 21 días de trabajo de campo, solamente se llevarán a cabo las Prioridades I, II y III. Estas estimaciones no incluyen el tiempo empleado en instalación y entrenamiento, los cuales variarán en función de la cualificación del personal. Las cantidades mínimas de puntos de conteo o series de redeo que presentamos a continuación derivan de nuestra experiencia con diversos programas de monitoreo. Creemos que son útiles más en ningún caso restrictivas.
Prioridad I. Censo de temporada reproductora. Si la unidad se encuentra en Norteamérica y no está cubierta por el Breeding Bird Survey del Fish and Wildlife Service de E.U.A., recomendamos llevar a cabo el censo estándar.
Este consiste en 50 conteos por puntos, de 3 minutos cada uno, en intervalos de 1 km a lo largo de carreteras o caminos. Este proyecto suele necesitar un día-persona de trabajo durante el clímax de la temporada. El observador debe ser capaz de identificar visual y acústicamente todas las especies de la zona. Este tipo de monitoreo permite detectar tendencias poblacionales a nivel regional en la unidad geográfica y sus alrededores.
Fuente: Manual de métodos de campo para el monitoreo de aves terrestres
C. John Ralph Geoffrey R. Geupel Peter Pyle Thomas E. Martin

David F. DeSante Borja Milá

lunes, 24 de junio de 2013

PRODUCCIÓN DE AVES NO TRADICIONALES: FAISANES - ORIGEN


PRODUCCIÓN DE AVES NO TRADICIONALES: FAISANES
ORIGEN
El faisán es un ave de origen asiático, existiendo más de 40 variedades. En la antigüedad esta ave fue difundida por los romanos no solamente en Italia, sino también en Francia, Inglaterra y demás países de su imperio. Fue introducido a Norteamérica, en el estado de Oregón en 1881 y desde allí fueron traídos los primeros ejemplares a nuestro país.
De todas las variedades existentes, el “Faisán de Collar (Phasianus torquatus) es la variedad más difundida en nuestro país en virtud a su buen desarrollo corporal, precocidad y rusticidad.. El macho tiene el cuerpo cubierto de plumas que varían del rojo al castaño, con manchas negras. El cuello posee plumas de color verde brillante y un anillo blanco que constituye su característica fundamental. La cabeza presenta un copete. El tórax es de color rojo sangre. La cola con muchas tonalidades de verde y el pecho y la espalda con un vistoso rayado o jaspeado.
La hembra es de menor porte y presenta plumas de color marrón claro con el centro de marrón oscuro. Las patas de machos y hembras son de color gris. Esta especie se torna adulta al año de vida, siendo capaz de reproducir-se. Pone alrededor de 40 huevos por año, con un periodo de incubación de 24 -25 días. CRIANZA
La reproducción se realiza en jaulones poniendo 5 hembras por cada macho. Las hembras comienzan su postura a los 12 meses y se mantienen activas durante ocho años.
Pero el máximo de su rendimiento se manifiesta en el segundo, tercero y cuarto año. La postura es estacional (de septiembre a enero) obteniéndose un promedio anual de 100 huevos por hembra.
Considerando una vida útil comercial de 3 años, debe reponerse 30% del plantel todos los años.
La crianza puede ser divida en tres etapas: Cría (de 0 a 35 días), Recría (de 36 a 90 días) y Terminación (de 91 a 150 días). Los faisanuchos son muy delicados en los primeros 40 días, debiendo cuidarlos especialmente con la temperatura ambiental y la alimentación. Siendo el picaje un problema común en los criaderos. ALIMENTACIÓN
Se basa en alimentos balanceados, utilizándose los mismos que se emplean para gallinas.
Se emplea el comercial “Iniciador” para pollitos BB para la etapa de Cría; luego la “Recría” hasta los 90 días y finalmente el “Terminador” hasta los 150 días.
Comen a granel en una escala que va desde los 14g/ave/día al principio, hasta los 70g/ave día cuando adquieren el tamaño de adulto.
Además del alimento balanceado en forma de pellets se les adiciona huevos duros picados, granos gruesos (trigo, sorgo, maíz), alfalfa (lo más verde posible) verduras (achicoria, acelga, lechuga) y frutas de estación. Siendo el consumo de alimento y agua ad libitum. Debiendo instalarse cada 5 animales 3 comederos y 3 bebederos. INSTALACIONES
(Previstas para un plantel inicial de 60 ejemplares en una proporción de 50 hembras y 10 machos)
Dos faisaneras de 11 mts de largo por 4,5 mts de ancho y 2 mts de alto, con piso de tierra o consolidado con declive de 2 cm para facilitar el drenaje. Las jaulas deben ser construidas con paredes perimetrales de alambre tejido de 1 ½ pulgada, sostenidas sobre muros de mampostería de 40 cm de alto. Los techos pueden ser a dos aguas recubiertas con chapas de cartón, fibrocemento o zinc. Por debajo del techo se debe colocar una malla de alambre tejido. Las jaulas deben estar provistas de cortinas laterales plásticas para proteger a los animales de las inclemencias climáticas. En el interior de las faisanes se debe simular el hábitat natural con matorrales, malezas altas y arbustos que sirven de encendiste y refugios.
SANIDAD
El faisán es poco susceptible a las enfermedades de tipo infecciosas máxime cuando se encuentran en condiciones óptimas. Llegado el caso se utilizan las mismas vacunas y antiparasitarios que en la gallina.
La limpieza en comederos y bebederos debe ser permanente.
Cuando llegan a la madurez sexual (aproximadamente a los 10 u 11 meses de edad) son comunes las heridas que se provocan por peleas territoriales y por el pisaje de los machos a las hembras.
DEMANDA EXTERNA E INTERNA
El mercado europeo tiene una constante demanda de faisanes para consumo, ya que allí la mayoría de la producción está destinada a los faisanes vivos para cotos de caza privados. Italia es el principal importador europeo de faisán, con unas 1.000 toneladas anuales. Otros grandes consumidores son España, Bélgica, Inglaterra, Holanda, Dinamarca y Alemania. Los productores argentinos están en condiciones de exportar a precios muy competitivos, debido al menor costo de mano de obra, la tierra y de algunos insumos.
Además la cría de faisanes al ser estacional permite exportarlos a Europa en contraestación, cuando allí escasean o tiene un alto precio.
En cuanto al mercado interno el mismo tiene cuatro formas de canalizar la producción de faisanes:
♦ Carne: la misma es suave, de exquisito sabor, bajo colesterol y magra. Tiene una demanda insatisfecha en grandes hoteles y cadenas de supermercados e hipermercados. Se vende por pieza y no por kilo. Cada pieza tiene un peso aproximado de 1,6 kg y se lo vende en promedio que oscila entre los $ 15 y $ 20.
♦ Cotos de Caza: se considera al faisán como la reina de las aves de caza. Sus alas están especialmente adaptadas para conseguir, en breve tiempo, la potencia necesaria para lograr una rápida fuga. El ave se alza en un vuelo vertical muy rápido y alcanza los 10 metros de altura en su fase de arranque. Su precio de venta para poblar o repoblar cotos de caza es de $ 22 por ejemplar, siendo su precio de captura en el coto de $ 50 por ave.
♦ Plumas: sirven de adorno para la confección de ropas, tocados, espaldares y sombreros, siendo las comparsas de las provincias del litoral (Corrientes, Chaco y Entre Ríos) las principales demandantes. Actualmente la demanda de plumas de faisán es cubiertas por importaciones realizadas desde los EE.UU. y sus precios oscilan entre los $ 7 y 15 cada una. Las plumas de mayor valor son los de la cola, obteniéndose de 5 a 6 plumas por año y por ave.
♦ Ornamental: debido a su belleza son empleados como aves ornamentales para parques, zoológicos, residencias, hoteles, etc. Además del de Collar se utilizan otras variedades tales como el Dorado, Plateado, Venerado, Azul etc. Sus precios oscilan entre los $ 40 a $200 por ejemplar.
Fuente: PRODUCCIÓN DE AVES NO TRADICIONALES: FAISANES
Prof. Dr. Exequiel M. Patiño*. 2005. Fac. Cs. Veterinarias, Universidad Nacional del Nordeste, Corrientes, Argentina.
*Coautor del libro "Faisanes en cautiverio".

www.produccion-animal.com.ar

LISTA COMENTADA DE LAS AVES DEL TAGANT - Tringa glareola

  Tringa glareola ― andarríos bastardo Según Lamarche (1988) es poco común en Mauritania, donde presenta pasos apreciables sobre todo en las...